Según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) la inflación del año pasado fue la mayor de los últimos 27 años con un 47,6% que hizo alcanzar las subas más altas desde 1991.
Con la devaluación y los ajustes en las tarifas de servicios públicos se duplicaron las cifras desde el primer año de Gobierno de Mauricio Macri e incluso superando al 38,5% del 2014, cuando se produjo una devaluación del 30%, el al 40,9 % del 2002 con la salida de la convertibilidad y solo por debajo del 84% del 91, durante el gobierno de Carlos Menem.
Las mayores alzas del año pasado se anotaron en transporte, con el 66,8%; alimentos y bebidas no alcohólicas con 51,2%; equipamiento y mantenimiento para el hogar con el 50%; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con el 45,7%, entre otros rubros.
Mientras que la suba en el índice de Precios al Consumidor (IPC-Costo de Vida) del último mes del año, fue del 2,6%.
En tanto, voceros del Banco Central, no dieron una buena noticia y consideraron que “es normal esperar que la inflación mensual se mantenga en estos niveles” durante los próximos meses
Y agregaron, a modo de consuelo: “si bien la inflación de diciembre (2,6%) sigue siendo alta, descendió por tercer mes consecutivo desde el pico de septiembre de 6,5%”.
Además, apuntaron que la inflación anual de 47,6% “refleja la inestabilidad cambiaria que vivió nuestro país”, en la que el dólar duplicó su valor, haciendo referencia a lo ocurrido tras la liberación de la moneda extranjera que decidió el Gobierno nacional.
Por otra parte, recordaron: “la prioridad del BCRA es evitar que episodios como los vividos en 2018 se repitan” y advirtieron: “debido a que la política monetaria actúa con rezagos y a las correcciones de precios regulados y acuerdos salariales pendientes, es normal esperar que la inflación mensual se mantenga en los próximos meses por encima del 2%”.






