Los números que viene arrojando el 2014 están lejos de dejar conformes a los comerciantes. Por el contrario, aunque apenas transcurrió un bimestre, ya se encendieron las primeras señales de alarma.
La caída en las ventas con las que debutó este año siguió sosteniéndose en febrero. Así, en el mes que acaba de terminar el descenso fue del 2,07 con respecto al mismo período del 2013.
“Hay preocupación entre los comerciantes porque no se ve otro horizonte”, reconoció Daniel Castro, presidente de la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines del Partido de Pilar (SCIPA) y comparó la situación con la que se vivió en el año 2009 en medio de la crisis económica global.
“En el 2009 –agregó- fueron varios meses malos pero el 2014 ya arrancó mal y eso preocupa”.
Rubros
Los números ofrecidos por la Cámara de Comercio de Pilar resultan del relevamiento de los seis rubros más fuertes del comercio local, fundamentalmente del que funciona en el centro de la localidad.
De ellos, solo dos demostraron un repunte respecto del año pasado. Por un lado, el que demostró mayor crecimiento es el de “juguetería” cuyas ventas se incrementaron un 2,3%.
Analizando el fenómeno, Castro arriesgó: “La gente sigue privilegiando comprar cosas para los chicos, otra explicación no le encuentro”.
En segundo lugar, el rubro “alimentos y bebidas” creció apenas un 1%.
“Lo que nos comentan los autoservicios es que no solo está recortando las compras sino que directamente ingresa menos gente”, explicó el titular de Scipa.
En cuanto a los rubros que manifestaron una caída, el que demostró una baja más acentuada fue el de “ferretería” con un descenso del 5,3%. No obstante, más llamativo resultó el derrumbe de “indumentaria” en un 4,5% teniendo en cuenta que febrero es uno de los meses donde históricamente se registran repuntes en las ventas asociados a las liquidaciones de verano con rebajas en los precios de hasta el 50%.
“Hay que destacar que la gente que consume en el centro de Pilar tiene ingresos medios y medios bajos y son los que primero se resienten con la inflación”, aclaró Castro, para diferenciar esta tendencia de la que se refleja en los shoppings donde el consumo no se detuvo al mismo nivel.
El rubro “golosinas” fue otro de los que presentó una caída, concretamente del 3,4%, en tanto que “bazar y regalos” descendió un 2,5%.
Motivos
Al aumento de los precios registrado a fines del mes de enero y su directo impacto en el poder adquisitivo se le sumó, según el análisis de Castro, la restricción de las facilidades que otorgan las tarjetas de crédito.
“Han bajado la cantidad de cuotas que ofrecen y hay familias que llegan justo a fin de mes y están restringiendo gastos”, indicó. “Un comerciante que vende con tarjeta le liquidan el dinero a los 20 días, cuando lo recibe tiene que reponer y los precios aumentaron. En épocas de inflacionarias esto no conviene”, explicó y agregó que “si pide un adelanto de ese dinero, el interés financiero que le cobran es muy alto”.
Está prohibido
El recargo con tarjeta, entre avivada y necesidad
Aunque la ley lo prohíbe, el recargo por el pago con tarjeta, ya sea de crédito o de débito, o la forma encubierta de aplicarlo a través del “descuento en efectivo”, es moneda corriente en gran parte de los comercios locales.
Frente a esto, el titular de la Cámara de Comercio, Daniel Castro, reconoció que “no es una práctica legal aplicarlo, ni como recargo ni como descuento, porque en definitiva se está perjudicando al que compra con tarjeta”.
No obstante, descartó que se trate de una avivada y apuntó a que “el comerciante hace eso porque no se quiere fundir”. En este sentido, aseguró que incluso el pago con tarjeta de débito le es inconveniente dado que “si bien se liquida a las 48 horas hay una serie de impuestos que se le aplican a esa transacción”.
De todos modos, aseguró que “nosotros advertimos que es una práctica ilegal y la desalentamos”.