Cinco referentes analizan el consumo, las ventas e inversiones

Las ventas bajaron un 5% en los comercios y vuelven las segundas marcas. Desarrolladores hablan de “incertidumbre pasajera”. Preocupación en el Parque por producciones paradas ante falta de insumos. 
 
domingo, 3 de junio de 2012 · 00:00

por Celeste Lafourcade c.lafourcade@pilaradiario.com

 

Daniel Castro. Presidente de la Cámara de Comercio de Pilar.

“Momento difícil para el comerciante”

En los rubros alimento y vestimenta, los principales de consumo masivo, en abril han bajado las ventas comparativamente con el año pasado. La gente va a las segundas marcas y restringe el consumo de ciertos productos, sustituyendo algunos alimentos o bebidas por otros.

En abril del año pasado se registró un 7% de crecimiento en relación al año anterior. Este año el crecimiento fue del 2%, o sea que bajó un 5% respecto del año pasado. Sigue creciendo pero no en la misma proporción.

La explicación es múltiple. Por un lado, tiene que ver con la inflación que todos conocemos y también con que los principales consumidores son los trabajadores, la mayoría en relación de dependencia, cuyos sueldos hace un año que no se actualizan. Recién ahora se está hablando de paritarias y esperamos que esa recomposición salarial incida para que los trabajadores salgan a consumir.

En otros rubros como el automotriz el contexto actual influye positivamente. Se están vendiendo tanto autos importados como cero kilómetros porque como la gente no puede comprar dólares, esto se paga en pesos al cambio oficial. Pero, por supuesto, este tipo de operaciones para resguardar la moneda se da en la franja de ingresos medios altos o altos.

Frente a la caída de la demanda, la reacción de los comerciantes es simplemente tratar de subsistir. Están sufriendo aumentos de impuestos, de tarifas, de cuotas - aquellos que mandan sus hijos a colegios privados-, de prepagas, a esto se le suma que a algunos le retiraron los subsidios a la luz y el gas. Todo eso impacta al comerciante que está viendo cómo aumentar sus ventas a través de promociones, liquidaciones. Es un momento difícil.

De todos modos, el comerciante está acostumbrado a épocas de crisis y está esperando que pase el temporal. Por ahora, no se cerraron negocios. Se siguen construyendo y no hay locales vacíos sobre las calles principales de Pilar. La balanza entre los que se abren y los que se cierran sigue siendo positiva. Lenta pero positiva.

 

 

 

Eduardo Gutiérrez. Presidente del Grupo Farallón

“Es una incertidumbre pasajera”

El mercado inmobiliario siempre se movió en dólares y esto no es una cuestión antojadiza. Se maneja de esa manera porque de esta forma se va actualizando, se podría vender en pesos pero para eso debiera haber una tasa de ajuste del precio, porque no se puede vender a tasa fija en operaciones que a veces tardan dos años.

Utilizar el dólar en definitiva es una manera de protegerse de los cambios de los precios. Hoy lo que se hace difícil es, excepto que sea una operación de contado, vender en plazo. Es incierto qué dólar utilizar –el paralelo o el oficial- y en pesos está prohibida cualquier actualización, y eso también es otro problema. Estas son cosas que van a trabar por un tiempo el mercado inmobiliario.

Por ejemplo, si alguien vendió hace dos años un bien que pagó en dólares e hizo un financiamiento a valor dólar, ahora el que quiere como parámetro es el dólar blue. Porque si no, está perdiendo plata.

Es cierto que en este escenario no es fácil comenzar a construir porque hay mucha incertidumbre. No es el caso de Farallón pero cualquier desarrollador que tiene que contratar una empresa constructora tiene que ir actualizando mes a mes el precio entonces, decididamente, cuántos pesos va a costar esa obra, es incierto.

De todos modos, Pilar en inversiones sigue creciendo y se sigue consolidando. Y para el que trae capital propio este escenario no le afecta para nada. Es más, si realmente tiene dólares le conviene porque al actual valor, el costo de la construcción está mucho más bajo.

Pilar es una marca y en este momento lo que sufre es lo mismo que el escenario general.

Esto es algo que se va a terminar de aclarar en poco tiempo, en definitiva es una incertidumbre pasajera y habrá que pensar cómo se puede abordar con estas variables.

 

 

 

Jorge Alonso. Gerente de la Cámara de Empresarios del Parque Industrial.

“Se está navegando una tormenta”

En términos generales, a claras luces, la producción en el Parque Industrial está siendo menor, no por falta de posibilidades de negocios sino por lo que está ocurriendo con la economía y los controles. Por ejemplo, hay una planta del rubro automotriz que tiene cuatro líneas de producción y sabemos fehacientemente que una de esas líneas está parada por falta de insumos.

Casi todas las empresas del Parque necesitan de insumos importados. Hay empresas que han perdido clientes como consecuencia directa de no importar materia prima de una determinada calidad que permita desarrollar los productos como lo venía haciendo.

Todos los insumos son seguramente reemplazables a lo largo de los años pero no en el corto plazo.

Además, hay otro tipo de situaciones que afectan que no tienen que ver con la actividad comercial sino con la situación económica del país, con las problemáticas salariales, hay empresas que están contrarreloj viendo qué es lo que está ocurriendo con las paritarias para tranquilizar a los gremios con respecto a cuál es el piso sobre el cual se paran para seguir negociando.

Pese a estas cuestiones, por el momento no se ha resentido en lo que respecta al personal. Lo que sí puede estar sucediendo es que se reduzcan horas extras, pero no hubo despidos.

Por ahora no vemos ninguna explosión pero si uno se para en las calles del Parque Industrial hay mucho menos movimiento de camiones. Se está navegando una tormenta, en un río bastante revuelto y se están haciendo muchos malabares.

De todos modos, los proyectos de las industrias en principio no se ven afectados por una crisis de un determinado momento. Suponemos que estos controles y estas políticas van a solucionarse en el mediano plazo entonces la industria va a seguir desarrollándose.

Por lo pronto, en el Parque tenemos dos anuncios de radicación de nuevas plantas. Un laboratorio y una fábrica que trabaja con plásticos que ya adquirió el terreno y está empezando con la construcción.

 

 

Jorge Vallier. Propietario de Vallier Consultores Inmobiliarios.

“La propiedad en dólares ha bajado”

El mercado está un poco complicado. Las operaciones que ya estaban hechas en dólares se han tenido que concretar, se pudo escriturar y más o menos de una u otra manera se arreglaron.

Pero todas las nuevas operaciones inmobiliarias que se están haciendo se están evaluando muchísimo y se está tratando de negociar entre pesos y dólares. Si tienen que tomar el dólar lo toman a precio oficial y si no, al valor le tienen que bajar el precio. En este contexto, ha bajado la propiedad en dólares un 20 o 30%.

 

Algunos prefieren esperar y otros lo aceptan y se hace la operación que generalmente se cierra en pesos porque es casi imposible conseguir dólares. Por otra parte, el que tiene dólares tampoco quiere desprenderse tan fácilmente porque no sabe si no va a seguir subiendo. 

 

La oferta de casas es mucha en Pilar, tanto fuera como dentro de los barrios cerrados, pero negociar cada operación es difícil.

 

En definitiva, el que quiera vender hoy tiene que hacerlo en un 20 o 30% debajo de la tasación real que estábamos pidiendo hasta hace dos o tres semanas. El mercado está parado totalmente y se habla en pesos argentinos. 

 

Los precios en la construcción también han bajado. Hoy cuesta 600 dólares el m2 cuando antes valía 1.000 dólares.

No ocurre lo mismo con el mercado de alquileres que se sigue moviendo porque se maneja en pesos. La demanda sigue siendo mayor que la oferta. No hay tanta construcción y lo que se construye se alquila. A modo de ejemplo, hicimos 38 departamentos en el complejo Las Cañitas, al lado de Champagnat, y ya se alquilaron 25. El alquiler camina.

 

 

Roberto Videle. Titular de la cadena de supermercados Eco.

“Han vuelto las segundas marcas”

En mayo estamos notando una recesión. Hemos perdido casi siete puntos respecto a abril. Es cierto que abril fue atípico, se vendió muy bien, no sabemos si fue porque hubo muchos feriados y eso aumentó la cantidad de gente que vino a Pilar.

Si tengo que atribuírselo a una causa, después de tantos años en el comercio veo que cuando el dólar empieza a moverse, que vale 5, 6, todo el mundo quiere comprar dólares entonces la desesperación por eso hace que las ventas se caigan. Si se caen en comestibles me imagino lo que debe ser en otros rubros.

En la Eco de la estación vendimos 30 mil unidades menos en comestibles que en abril. Además del  dólar también hay que ser realistas, hay inflación y los salarios no alcanzan, entonces la gente tiene menos poder adquisitivo. Es un poco preocupante la caída del consumo.

Como consecuencia de esto, se han vuelto a consumir las segundas marcas. En un momento habían quedado un poco de lado y ahora han vuelto a tener vigencia. Es que cuando el bolsillo no alcanza la gente va a consumir algo más económico. Sumado a que las multinacionales han tenido aumentos importantes y en algunos casos se volcaron a hacer productos más chicos.

El rubro que más se resintió es perfumería. Hace un par de meses que viene cayendo. Lo segundo, limpieza y la carne también debido a los aumentos.

La caída del consumo impactó igual en todo Pilar, si bien la recesión se siente menos en el kilómetro 50, no hay mucha diferencia.

Por otra parte, los descuentos que ofrecen los bancos nos damos cuenta que no funcionan como tendrían que funcionar. Y también hay muchas ofertas engañosas. Para hacerle frente a esto, con 31 años de experiencia en el supermercadismo sabemos que lo que hay que hacer es trabajar para poder brindarle a la gente el mejor precio posible con ofertas verdaderas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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