Unos 100 puestos de trabajo del laboratorio Bedson ubicado en La Lonja peligran desde hace 30 días debido a las nuevas disposiciones para la liquidación de divisas provenientes del extranjero impuestas por el Gobierno nacional para las empresas exportadoras.
En diálogo con el programa radial Materia Prima (FM Plaza 92.1), Omar Romano, presidente de la firma dedicada al desarrollo de antibióticos veterinarios y aditivos alimenticios, confirmó que la planta “lleva un mes parada, hemos dado vacaciones al personal, hemos agotado todas las instancias”.
No obstante, aclaró que “vamos a luchar hasta las últimas consecuencias para evitar tener que mover un solo empleado de la planta de Pilar”.
La situación a la que refiere Romano se originó a partir de la resolución 142 del Gobierno nacional sobre el ingreso de divisas provenientes de exportaciones. Tal como explicó el empresario, la disposición modifica varios conceptos.
Por un lado, el relativo a “empresa vinculada”, es decir que “si yo tengo un distribuidor exclusivo en un país, cosa que tenemos que tener, se lo considera una empresa vinculada por lo tanto tengo que ingresar las divisas a 30 días de la fecha de embarque”.
Originalmente, la disposición indicaba como plazo 15 días, que fue corregido y extendido a un mes en los últimos días. No obstante, Romano aseguró que con esa modificación “no corregimos nada”.
Dicha disposición perjudica, según el empresario, las transacciones comerciales en el exterior, dado que “estamos imposibilitados de cambiar las reglas del juego con mis clientes, uno se tiene que manejar con los plazos ya pautados”. A modo de ejemplo, Romano señaló que en países como Venezuela las operaciones se pagan a 365 días.
“Acortar ese período –continuó- tampoco sirve porque la competencia internacional está trabajando con plazos desde 180 a 300 días”
Con el nuevo panorama “nuestros clientes deberían pagar a 30 días de la fecha de embarque” objetó el directivo al tiempo que remarcó que la llegada de los productos puede demorar incluso un tiempo mayor a ese plazo, entre 30 y 45 días.
Por otra parte, aclaró que a “todos los exportadores de la Republica Argentina nos pagan con dólares, esos dólares ingresan al Banco Central de la Argentina, lo transforman en pesos al cambio oficial y yo recibo pesos”.
Empresa modelo
Fundada hace 33 años con el 100% de capitales nacionales, la planta ubicada en La Lonja se dedica al desarrollo, fabricación y comercialización de especialidades farmacéuticas destinadas para la industria de salud animal.
Desde 1982 la firma exporta sus productos y en la actualidad más del 90% de su producción tiene como destino 50 países del mundo en los cinco continentes, ya sea a través de sus oficinas regionales o a través de su red extensa de distribución.
“Hoy estamos presentes en los cinco continentes con innovación tecnológica que ha tenido reconocimientos internacionales de las Naciones Unidas porque nosotros producimos en Pilar y desde Pilar salen productos a todo el mundo”, destacó Romano.
En este sentido, agregó que “ésta es una empresa que se ajusta 100% al modelo kirchnerista. Importa lo menos posible, exporta valor agregado e ingresa divisas”.
En relación a la situación por la que atraviesa el laboratorio por estas horas, el presidente de la empresa fue gráfico: “estamos con el agua hasta el cuello”. Así, explicó que “hemos cursado cartas a la Secretaría de Comercio hace 30 días. Estamos todos los días esperando que alguien nos llame”.
De todos modos, subrayó que “no nos queremos pelear con el Gobierno, pero necesitamos una solución. Y no tenemos dudas de que va a llegar, pero nuestra solución la necesitamos la semana que viene, ya estamos perdiendo ventas”.
En este sentido, distinguió a Bedson de aquellas exportadoras que comercializan parte de sus productos en el mercado interno. “Aquellos que tienen una participación en el mercado local pueden pasar este mal trago y tomar el tiempo que el Gobierno se toma para atender los casos”.
“La planta está parada porque si nosotros tomáramos la decisión de exportar bajo estas condiciones nos cae en el cuello la Ley Penal Tributaria”, indicó el responsable y advirtió que “no pensamos suspender personal, seguramente la instancia que sigue si no somos escuchados será una instancia legal”.
Juan Massot
“Se manejan como si esto fuera un maxikiosco”
Consultado por El Diario acerca de esta situación, el economista Juan Massot, de la Universidad del Salvador, explicó que a través de la resolución: “hubo un acortamiento en los plazos porque el Gobierno requiere que los exportadores envíen antes las divisas, lo que sucede es que las operaciones no necesariamente se concretan en esos plazos”.
“Eso choca –continuó- con la operatoria comercial y así muchas transacciones se caen. O el empresario tiene que poner plata de su bolsillo hasta que el comprador paga”.
En este sentido, el economista aseguró que en comercio exterior “los plazos que se manejan son más largos”. Y agregó que “90 días sería un plazo razonable”.
“Hay que diferenciar que una cosa son los tiempos de la logística y otra los tiempos financieros donde en algunos casos hubo abuso. Como diferenciar caso por caso es muy engorroso, se dicta una norma general pero lo que se tendría que contemplar son mecanismos de excepción para ciertos casos particulares”, señaló Massot.
En cuanto a la evaluación que hace de este tipo de medidas tomadas por el Gobierno así como aquellas vinculadas al mercado cambiario, el economista reflexionó: “la gente interpreta que el Gobierno no está pudiendo controlar la balanza de divisas y eso choca con el discurso sobre las reservas del Banco Central”.
“Las medidas sobre el mercado cambiario, que no dejen a un abuelo cambiar 100 dólares para regalarle al nieto o que no dejen a una persona salir del país a visitar a un familiar son un disparate”, disparó. “Hay dos posibilidades –agregó- que la situación no está tan bien como dicen o que las autoridades no están a la altura del cargo, o ambas porque no son excluyentes. Se manejan como si esto fuera una especie de maxi kiosco pero esto es un país”.
“Lo más sensato hubiera sido establecer las normas adecuadas para que no se cometan ilícitos pero tomándose el tiempo de explicarle a la gente, para que se vayan acostumbrando”, reflexionó.
