El espíritu del Pilar 2020 cotejado en Málaga

7 de octubre de 2012 - 00:00

 

Marín Ciprés*

 

La firma de convenio que permite fomentar la inversión tecnológica, que el Partido de Pilar concretó con el Ayuntamiento de Málaga, permitió apuntalar el trabajo que viene realizando desde hace un año el distrito con los lineamientos de la gestión estratégica Pilar 2020.

Es que Málaga se ha convertido para Pilar en un modelo exitoso de planificación y crecimiento de su Parque Tecnológico de Andalucía y esa visión será compartida y cotejada en el Parque Austral.

Pero estas gestiones y visiones no se concretan de un día para el otro, ni con acciones aisladas, sino que el modelo de Málaga permite vivenciar que cuando el gobierno local, la universidad, el sector privado y las entidades intermedias coordinan y consensuan un proyecto común, los resultados al mediano y largo plazo se alcanzan.

Las ciudades en la actualidad tienen otras demandas aparte de los clásicos servicios que brinda y ese nuevo rol debe permitir leer las nuevas exigencias del territorio en materia social, económica y productiva.

Pero este nuevo contexto tiene dos aristas bien definidas. Por un lado la demanda interna. Y por el otro que cada ciudad compite con otras para desarrollar las mejores condiciones para promover más inversión y que ello no sólo genere riqueza sino también puestos de trabajo.

Es que éste posicionamiento es el nuevo rol de las ciudades en el mundo y eso la inversión privada lo analiza: ¿Qué valores agregados da cada lugar?, ¿Qué herramientas tiene al alcance de la mano para producir, generar nuevos productos y qué tecnologías e innovación se le suman a ellos?

En este complejo contexto mundial, Pilar es un actor destacado de Sudamérica y su potencialidad futura la dará el trabajo de sus actores locales.

Porque esas nuevas demandas y visiones deben ser compartidas por todos estos actores locales, que matices y visiones sectoriales distintas, deben compartir el proyecto común.

El libro Pilar 2020 ha sido el primer paso, pero esa gestión estratégica no tendría futuro si los actores locales promueven y coordinan las ventajas competitivas dentro del territorio.

Un buen ejemplo fue el Parque Industrial de Pilar que luego de 40 años de trabajo hoy se puede asegurar que es un sector productivo asentado y maduro. Tanto es así que le está permitiendo a la inversión privada seguir apostando a la región para generar el intercambio comercial exterior desde el puerto de Zárate-Campana, en reemplazo del de Buenos Aires.

Para ello se destina infraestructura, centros logísticos y empresas de servicios para seguir apalancando la producción y facilitar la salida de productos para los mercados externos. Pero Pilar tiene una ventaja competitiva extra, tiene el Parque Austral. Desarrollo tecnológico e innovación en un solo lugar, que en pocos años permitirá ser el norte de la nueva economía regional. Esa es la visión, este el camino… ¿Quién querrá quedarse afuera? ¿Quién se permitirá oponerse?

 

*Pilar Productivo.com.ar  Twitter@marcipres

 

 

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