El Parque y el Municipio volvieron al diálogo y habrá un nuevo encuentro

El administrador del complejo industrial había reclamado la prestación de servicios dentro del predio. El gobierno admitió falencias. La semana pasada se reunieron para avanzar en las soluciones.

1 de febrero de 2011 - 00:00

 

El administrador del Parque, Ricardo Larrinaga, se mostró optimista.

 

Tras reclamos, pedidos de soluciones y respuestas que hasta el momento no habían trascendido el terreno de los medios, finalmente volvió el diálogo entre el gobierno municipal y los responsables del Parque Industrial de Pilar (PIP).

Porque la semana pasada, y tal como lo había prometido luego de que las demandas del complejo fabril tomaran estado público, el secretario de Gobierno de la Comuna, Ricardo Male -junto a la directora de Industria Liliana Ipucha-, visitó a las autoridades del consorcio del PIP y de la cámara empresaria (CEPIP) del predio productivo para avanzar en la búsqueda de soluciones a los problemas planteados por los representantes del Parque.

Si bien durante ese encuentro no se estableció todavía un cronograma de trabajo concreto, desde la CEPIP y el consejo de administración se refrescaron los pedidos hacia el Municipio y los funcionarios tomaron nota de las inquietudes para, en un próximo encuentro, establecer un plan de acción.

Las demandas planteadas por el consorcio del PIP hacia el Municipio, que fueron difundidas semanas atrás por El Diario, generaron que días después, por radio, Male admitiera deudas con el complejo fabril y llamara a una mesa de diálogo que se concretó el martes último.

Los reclamos del PIP habían sido planteados por su administrador, Ricardo Larrinaga, quien en diálogo con El Diario manifestó quejas con relación a lo relegadas que se encuentran, en varios aspectos, las empresas del predio productivo de la acción municipal.

 

Aportes

La respuesta de Male se desencadenó luego de que el titular del consorcio del PIP señalara, entre otras cosas: “No hay otro recurso para hacer algo en el Parque que no sea lo que aportan las empresas en concepto de expensas, el Municipio no hace ninguna obra acá adentro. Es muy complicado porque el criterio del Municipio es que el Parque se arregla solo, entonces, para todo lo que sean obras de infraestructura, ya sea para mantener o para hacer algo nuevo, el Municipio no contribuye”.

Pero las quejas de Larrinaga en aquel entonces fueron aún más allá. “El Parque Industrial está en Pilar pero sin embargo está afuera. Por ejemplo, Pilar tiene unas 25 mil luminarias del alumbrado público. El Parque construyó una primera etapa con 180 luminarias y no pudimos lograr que se incorporen al parque lumínico del Municipio, entonces no tenemos mantenimiento de esas lámparas. El Parque está fuera además de la recolección de residuos que hace Transur, no hay recolección de residuos domiciliarios dentro del Parque; así que todo lo tenemos que terminar resolviendo nosotros pero nos sale carísimo. En Pilar con el pago de las tasas eso ya está incluido”, disparó.

En ese sentido, el secretario de Gobierno admitió algunas falencias y se comprometió a buscar una solución en conjunto. “Es muy probable que haya que ajustar los servicios, por eso hablo de una mesa de trabajo. Lo que me llama la atención es que haya salido primero en la prensa, pero no importa, el trabajo hay que hacerlo. El año pasado quedó pendiente una reunión para seguir trabajando en esta dirección y la idea es hacerlo este año, así que bienvenido el mensaje del presidente del consorcio porque el Municipio no está ajeno a esto y la idea es seguir trabajando y avanzar”, señaló tras los reclamos.

 

Servicios

Centro de equipamiento comunitario

Otra de las demandas del consorcio del PIP que generó la respuesta del Municipio estuvo vinculada con la tasa que abonan las empresas del Parque para la construcción del Centro de Equipamiento Comunitario que incluye un destacamento policial, un cuartel de bomberos y una sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), pero que todavía se encuentra inconcluso.

Acá todos pagan el alumbrado barrido y limpieza; seguridad e higiene; y la tasa para la construcción del Centro de Equipamiento Comunitario a pesar de que hace 2 años que no se construye nada. Por esa tasa se recaudan unos 100 mil pesos por mes, es decir, más de un millón de pesos al año, pero hace 2 años que no se construye nada y no se sabe a dónde va ese dinero. Acá se da una especie de injusticia porque cuando se creó la tasa se creó con un fin determinado que era construir el Centro; ese centro no se está construyendo y la tasa se sigue cobrando”, le había manifestado Larrinaga a El Diario. Ahora, las soluciones parecen estar en camino.

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