Oportunismo a medias

El olfato goleador de sus delanteros rompió el cero en Derqui. No obstante, Toro y Pilar FC igualaron 1-1 y dejaron la cima del torneo en manos de Caza y Pesca, a dos fechas del final.

23 de noviembre de 2010 - 00:00

 

Leo Vidal ingresa al área ante la marca de Melo y el arquero Gorosito. El delantero tuvo un buen primer tiempo.

 

Se presentaba como un partido decisivo en las aspiraciones de dos equipos que apuntan al título, pero ninguno hizo méritos suficientes para adueñarse de los tres puntos y, con el resultado final, le dejaron el torneo casi servido a Caza y Pesca. En Derqui, Toro y Pilar FC igualaron 1-1 en un partido clave en la pelea por el campeonato, donde el beneficiado resultó el conjunto de Don Torcuato, que derrotó a Unión y alcanzó la cima a dos fechas del final (ver página siguiente).

En el análisis matemático, Pilar FC es quien resultó más perjudicado por el empate. El Albinegro quedará libre en la última fecha y necesitaba imperiosamente los tres puntos, para dar pelea en la definición. Esa necesidad fue el empuje que lo llevó a dominar gran parte del trámite ante Toro. El equipo derquino, por su parte, cumplió con la cuota mínima de sus objetivos al no perder y estirar su invicto a 12 partidos sin derrotas. Pero ya no depende de sí mismo para consagrarse y deberá esperar que Caza y Pesca no gane sus próximos dos encuentros.

El partido. Pilar FC entró decidido a establecer rápidamente una ventaja en el marcador y tuvo su recompensa a los 5 minutos de juego, gracias al oportunismo de Leonardo Vidal, que capturó el rebote del arquero tras un remate de Maximiliano Ibáñez. Luego, el propio Ibáñez se convirtió en la pieza más desequilibrante del Albinegro. El delantero desbordó constantemente aprovechando la espalda del lateral izquierdo Martín Gómez y generó las situaciones más claras del primer tiempo. A los 16’, un remate largo y llovido de Vidal complicó al arquero Cristian Gorosito, que en su intento por despejar el balón tocó la red y todo Pilar FC reclamó el gol. En la visita, creció la figura de Claudio Ballesteros, que recuperó parte del nivel que mostró en el último Torneo del Interior. En Toro, el regreso de Marcos Riquelme aportó soluciones en ataque, a través de la gambeta, pero no se vieron las sociedades desequilibrantes con Daniel Maidana, Darío Riquelme ni Juan Riquelme.

El resto de las emociones fuertes del partido llegaron sobre el cierre de la primera parte. Con una volada espectacular, Nicolás Medina desvió un disparo a quemarropa de M. Riquelme; Gorosito le negó el gol a Matías Mereyro con otra atajada memorable y Vidal estrelló un remate en el travesaño, que luego picó en la línea.

En el arranque del segundo tiempo, Gustavo Giménez marcó el 1-1 al encontrar el rebote de Medina, tras un cabezazo de M. Riquelme. A partir de allí, el partido fue de ida y vuelta, pero ambos perdieron profundidad. En Pilar FC, el ingreso de Bruno Bott propuso una dupla de centroatacantes, con Vidal, que nunca ganó en el choque con la última línea de Toro. Ante la baja en el rendimiento de Ibáñez, de gran desgaste en el primer tiempo, en la visita sobresalió Ballesteros. Marcos Riquelme, en tanto, fue el único que insinuó algo en el local. Finalmente, los dos equipos terminaron recurriendo al pelotazo, sin ideas claras, envueltos en los nervios propios de una definición y concluyeron dándole una mano a Caza y Pesca.


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