Eduardo Gutiérrez, titular de Farallón.
Los “inventores” del barrio privado, una de las marcas registradas de Pilar, cumplieron 25 años. Se trata del Grupo Farallón, la empresa creada y dirigida por Eduardo Gutiérrez, que nació en 1985 en San Isidro pero que a los 4 años de vida se mudó y se aquerenció en el distrito.
Si bien la firma desarrolladora surgió ligada a la obra pública, con los años se fue aggiornando a la cambiante realidad argentina. Es por eso que Farallón alternó a lo largo de su historia entre los trabajos para organismos gubernamentales de todas las esferas y para el sector privado.
Así fue que, allá por 1995, la empresa se constituyó como la mentora de un concepto urbanístico innovador para ese entonces: el del barrio privado. “Nacimos en San Isidro y a los 3 o 4 años vinimos a Pilar. En los orígenes, empezamos con obras públicas en Rawson y Trelew, por 1985. Recién en el 92 o 93, ya en Pilar, empezamos con desarrollos privados”, explicó el propio Gutiérrez durante una entrevista concedida al programa Materia Prima que se emite por FM Plaza (92.1 Mhz).
Concretamente con relación al surgimiento de los barrios privados, en lo que Farallón puede considerarse como pionera, el empresario relató: “Todo surgió de la idea de que hasta ese momento había countries con expensas muy caras y había mucha gente joven que quería venir a vivir hacia esta zona. Entonces, surgió la idea de decir ‘hagamos una urbanización privada con un house’, para que haya actividad social y con tenis y fútbol que es lo que la gente joven más utiliza. Dijimos, dejemos de lado el golf y hagamos algo más barato en expensas. Fue un verdadero éxito el del Club de Campo Pueyrredon y después vino todo el resto”.
Sobre la receta del éxito empresarial de Farallón, Gutiérrez esbozó: “Vivir 25 años con una empresa es bastante pesado porque te tenés que ir adaptando a las crisis económicas y demás. Lo que nosotros hicimos es ir adaptándonos en cada caso a los tiempos, por eso empezamos con obras publicas, después privadas, y ahora volvimos a las obras públicas con una proporción de obras privadas”.
Acerca de la actualidad de la empresa, agregó: “Obras privadas en este momento tenemos en Pilar, en Moreno, y en el Uruguay un proyecto muy grande que ya fue premiado en Estados Unidos y ahora nos están por dar un premio en Londres; se llama Silente y son edificios, casas y un golfito. Con obras públicas estamos en Pilar y en otras ciudades de Buenos Aires, y con muchísimo trabajo”.
Cabe destacar que, además del Club de Campo Pueyrredón, el Grupo Farallón desarrolló en el distrito emprendimientos como los barrios privados La Delfina y La Lomada, y complejos de oficinas como el Bureau Pilar.
El Pilar del futuro
Sobre el desarrollo futuro de Pilar, Gutiérrez consideró: “Pilar no se va a detener porque sigue estando la vivienda de fin de semana, y sigue avanzando todo lo que es la infraestructura que cualquier persona necesita para vivir continuamente. Pilar se está convirtiendo, como siempre dijimos, en una ciudad satélite y yo creo que va a seguir creciendo, posiblemente con una tasa de crecimiento normal y no explosiva como hasta ahora”.
Por último, el empresario expresó: “Nosotros consideramos que Pilar es nuestra ciudad, y tenemos un compromiso con el crecimiento y con todos los problemas que pueda tener Pilar. Siempre en un crecimiento explosivo va a haber cosas que podrían haberse hecho de otra manera; creo que estamos en un momento para repensar el planeamiento urbano. Ya sabemos claramente cómo se acomodó la gente y ahora lo que tenemos que hacer es planificar con un planeamiento urbano el nuevo crecimiento de Pilar que se va a seguir dando”.
