Soy mano

Teatro Gran Pilar

sábado, 13 de agosto de 2022 · 08:13

Por Víctor Koprivsek

Los ríos tienen un cauce natural, un destino forjado por la tierra, por las ondulaciones terrestres.

Para que el propósito del agua, y sus beneficios, se vaya compartiendo en ese recorrido natural de las cosas.

A veces, el ser humano intenta torcer el cauce del río. Hay factores mezquinos que se confabulan en un momento de distracción e indiferencia, y suceden los desastres.

Siempre dijimos que la ciudad de Pilar es Tierra de Teatro, esa pasión por las tablas que llega al corazón.

Cada uno de ustedes tendrá, como yo, su lista de actrices y actores locales que han arrancado una sonrisa o una lágrima en alguna función, tanto sea en el Ángel Alonso (nombre que rescata al vecino que llevó adelante la construcción del Teatro Municipal); Il Piccolo Teatro, refugio de sentires compartidos que funcionó en la querida Asociación Italiana y ahora late en Yrigoyen y Belgrano.

No podemos dejar de nombrar a Torrente, la sala independiente que te susurra al oído los diálogos de elencos locales y foráneos; o Integrarte, ese espacio de resistencia que ha sabido dar amparo en su auditorio Astor Piazzolla.

La generosidad existe, son visiones y sueños capaces de alzar los pies del suelo, y colaboran al cauce abrazador.

Y porque el tiempo es aliado de los ríos y juega a favor, celebramos ser testigo de las restauraciones.

La reinauguración del Teatro Gran Pilar es eso, otro espacio recuperado para la cultura.

Que hayan elegido el nombre de Graciela Borges para la sala ayuda mucho para que el alma vuelva a emocionarse después de tanta pandemia.

Felicitaciones a quienes se la jugaron.

El teatro nunca muere, es como la poesía, siempre vuelve a renacer.

El agua sana, restaura, brilla con el sol y aumenta el reflejo de las luces. Calma la sed y te refresca cuando la cosa quema.

La vida misma encontró en el agua las mejores condiciones para nacer.

Cuando el río vuelve a su cauce natural el espejo del agua hace que se vea más clara la sonrisa del otro.

Comentarios