Luego del éxito que tuvo la miniserie documental de Netflix “Carmel”, el caso García Belsunce volverá este año a las grandes plataformas, esta vez con “María Marta: el crimen del country”, que será emitida por HBO Max con Laura Novoa en el papel de la socióloga asesinada en 2002.
La actriz radicada en Pilar realiza temporada en Mar del Plata con la comedia “Vamos a contar mentiras”, en la que comparte cartel con Marcelo De Bellis y Darío Lopilato; mientras que en diciembre llegó a Amazon Prime Video con la película “Causalidad”.
Ahora, está a la espera del estreno de la serie en la que encarna nada menos que a María Marta García Belsunce. Junto a Jorge Marrale como el viudo Carlos Carrascosa y gran elenco, formará parte de la ficción sobre uno de los casos policiales de mayor repercusión de la historia argentina.
Desafío
En una entrevista realizada por Verónica Rodríguez para la agencia Télam, Novoa expresó sobre la serie de María Marta que “fue un desafío muy grande hacer un personaje que vivió y que está presente en la cabeza de la gente, más el respeto a esa persona, porque no es lo mismo que componer un personaje de ficción, al que uno le pone su impronta”.
Además, opinó sobre las nuevas plataformas que estar en contra de ellas “me parece algo poco inteligente, porque en realidad es una posibilidad más de laburo y el trabajo hay que recibirlo, hay que cuidarlo”.
En este sentido, “en el caso de la serie de María Marta que se estrena en HBO Max, es una plataforma que viene a invertir en Argentina y eso es trabajo para los técnicos, para los artistas, para todos. Es una fuente de laburo en un momento de crisis y además las series se producen con calidad cinematográfica”.
La serie comenzó a rodarse en junio del año pasado y, si bien no tiene fecha de estreno, se sabe que constará de ocho episodios de 45 minutos cada uno.
Deconstrucción
Haciendo un balance de su carrera, la actriz expresó que “estoy en un momento gozoso, de madurez y placentero. Cuando era joven hacía un esfuerzo por plantar banderas, por mostrar quién era, desde mi manera de trabajar hasta mi estética, no sé, ser tetona, maquillarse, una relación con la belleza que yo no compartía”. Por eso, “a esta altura, a mis 50, es maravilloso no tener que estar demostrando nada, no estoy esperando ninguna aprobación. Siempre tuve una postura rebelde ante la crítica o ante el qué dirán”.
A su vez, expuso su mirada sobre el rol de las mujeres en los medios: “Hay algo muy importante que pasó con nosotras a partir del Ni Una Menos y de visibilizar tantas injusticias. Me parece tremendo el caso de Thelma (Fardín), lo que está pasando ahora, que vaya todo para atrás, esperamos todas que no sea el final de nada; este es el indicador de que falta mucho todavía, pero creo que el patriarcado está cayendo y eso es muy bueno, no solo para la mujer, sino también para el hombre”.
Y agregó: “Es bueno para el ser humano este cambio de paradigma y la deconstrucción que cada uno tiene que hacer”, indicando sobre su postura en el feminismo que “hace mucho tiempo que vengo peleando pero sin banderas, en el sentido de que no pertenezco a ninguna agrupación. Tiene que ver con algo más personal. Si bien voy a las marchas, es algo que va más por lo cotidiano y en la educación de mis hijos. Una militancia ética y política”.