Soy Mano

Una alemana, un salteño, Chipre y Derqui

Por Redacción Pilar a Diario 29 de junio de 2019 - 00:00


Por Víctor Koprivsek

Les voy a contar una historia de esas que valen la pena leer.
Hace 7 años Damaris recorría Latinoamérica y pasó por una iglesia de Salta. Ahí conoció gente linda.
Meses después, Roberto, salteño y mecánico de helicópteros, estaba en Chipre, una isla del Mediterráneo, y se le complicaron las cosas. Pidió ayuda a un amigo que le pasó 5 contactos telefónicos. Cuatro no respondieron, el último sí.
¿Adivinen quién era? Efectivamente la joven alemana.
¿Casualidad o destino?
Medio año después, el chango aprovechó un viaje por Europa y pasó para agradecer a la socorrista. Ella tenía 18 años y él, 21.
Según cuentan, la despedida en el aeropuerto fue muy emotiva.
Cuando llegó al país, Roberto le pidió a su jefe unos días de vacaciones pendientes. Se los negó, pero le preguntó para qué los quería. Él fue sincero.
–Conocí a alguien en Alemania.
–A mí me pasó algo parecido, tomate 20 días y andá– dijo su jefe.
¿Acaso es posible semejante historia? Parece una película.
En ese segundo encuentro se besaron. Sí señora, solo se dieron un beso. Capaz, la humanidad concentrada en otras cosas, menosprecia el poder y la magnitud del encuentro de dos bocas. Lo cierto es que durante los siguientes dos años, ella en Alemania y él en Argentina, con algunos encuentros en el medio, sostuvieron un sueño.
El sueño más importante de sus vidas.
Finalmente, el 11 de abril de 2015 se casaron en Derqui.
¿Qué tiene que ver Derqui?, se preguntarán. Es que poco antes del casorio, Roberto pasó por la Ciudad del Saludo y la Amistad y se encontró con un amigo, un hermano, Maxi Aguirre, quien estaba en una iglesia de Monterrey.
Otra vez, ¿casualidad o destino?
Desde entonces viven acá. Acá formaron una familia y acá nació su hijo Noé hace un año y medio. Pero la cosa no termina ahí. Hace poco recibieron la noticia de que, por trabajo, deben pasar 12 meses en Chipre. Sí, justo en aquella isla donde se dio, hace 7 años, el primer contacto vía Skype.
“Todavía no sabemos qué nos espera, pero creemos que Dios tiene algo hermoso para nosotros”, me dijeron.
Roberto Mayo Sierralta cumplió 28 y Damaris Born, 25.
 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar