Comenzó un nuevo ciclo lectivo (mañana entrarán al aula los chicos del Secundario) y, en particular, para el Colegio Solar del Pilar no será uno más: la institución celebrará este año su 25º anivesario, primer cuarto de siglo para una entidad que ya es referente en la educación de la zona.
El Colegio Solar del Pilar es una institución del sembrar, establecida en el año 1994 mediante la iniciativa de María Inés Batalla y Walter Arotce, como consecuencia de la necesidad de brindar los beneficios de la educación Primaria a los chicos egresados del Jardín Nubecitas, que ya funcionaba en el centro de Pilar desde mediados de la década de 1980.
Así fue como se fundó el colegio, ubicado a la altura del kilómetro 51,500 de Panamericana. Comenzó con apenas doce alumnos, y en esa oportunidad se nombró como directora del nivel a María Inés Batalla. Con el tiempo fue creciendo, como lo hizo el propio Pilar y sus alrededores, hasta que el 2000 lo encontró recibiendo alumnos de Secundaria (que hasta el momento ya suman trece promociones de egresados).
Desde un principio, el Solar se propuso realizar su misión de comunicar la cultura y promover los valores humanos en la vida de los educandos, contribuyendo a la formación integral de niños y niñas mediante una educación centrada en la persona, una educación personalizada con distintas formas de acompañamiento, desde los primeros años de escuela Primaria -continuando el trabajo iniciado en el Nivel Inicial- y proyectándose al nivel de escuela Secundaria, para la plena realización humana de sus estudiantes como personas y ciudadanos de bien.




