"16 rosas rojas nacidas de madrugada regresarán cada noche de la tierra liberada” leyenda que amaneció hace ya 45 años pintadas en las paredes de la gran ciudad recordando a los compañeros fusilados en la lejana base naval, y entre esos compañeros estaba Rubén Pedro Bonet, proletario, militante del PRT-ERP, quien alguna vez fue defendido en los juzgados de la dictadura por Vicente Zito Lema, poeta, dramaturgo, periodista, filósofo, docente y abogado en los tiempos que los abogados en general estaban mucho más ligados a las clases altas y no se comprometían mucho con esas nuevas organizaciones políticas que no respondían a los partidos tradicionales. Conoció al Indio Bonet, lo conoció en su detención, compartiendo con él un sueño de un mundo mejor, conoció a su compañera, a sus hijos, y luego de su asesinato, sabiendo de su ternura y amor a sus hijos, escribió un poema que bien el Indio Bonet podría haber escrito:
"Los que lo conocieron pueden atestiguar/ que era un duro militante/. Igual lo saben sus torturadores que no lograron sacarle una palabra/ Pero también es bueno que se recuerde que su última carta la escribió a Hernán y Mariana, sus hijos de 5 y 4 años/ recién llegado al penal de Rawson les contó cómo había viajado desde Buenos Aires/ Primero en un camión de celdas sin día y sin noche y luego en un avión esposado al asiento/ Pero él lo decía como si fuera una hermosa aventura en la Malasia –no se olviden de que era para sus hijos–/ También les contó que en el penal hacía frío pero que a él tanto frío le gustaba y que fumaba y que leía y que tenía en la pared de su celda pegada la foto de Hernán y de Mariana junto a la de Carlitos Chaplin/ Les pedía a sus hijos que lo vinieran a visitar si era posible para el 9 de julio/ Que no faltaran a clase y que le contestaran la carta/ Como Hernán y Mariana no sabían escribir le enviaron sus dibujos donde el duro militante tenía en vez de manos raíces y un alto sombrero de payaso/ El día que se fugó del penal /se ató del cuello una carterita de cuero marrón con las fotos de sus hijos y la de Chaplin y los dibujos y aún la llevaba/ cuando lo asesinaron/ en la base naval bien cerca del mar y de una playa con enormes negras gaviotas”. ( Vicente Zito Lema).
Las heridas siguen sangrando, y la tierra, nuestra tierra aún esperan su liberación.