El domingo pasado compartí un bellísimo viaje de palabras y música. Fuimos de la partida, Victoria, Cristina y yo, compañeras-amigas-familia. En Circe, fábrica de arte, pudimos disfrutar de un puñado de canciones y hermosos poemas de la mano de Patricia Andrade y Liliana Daunes. Un viaje cargadísimo de emoción y caricias al alma. Muy recomendable, este "Abrazo de voz”, por si lo repiten alguna vez.
Y como siempre pienso y digo, las palabras están ahí, esperando, para aparecer en el momento justo, en el más oportuno. Como éste. Les cuento…
Llega septiembre y mis 2 cumpleaños, sí 2. Desde hace ya 4 años celebro la vida dos veces: una, el 21 como desde hace 66 años y otra el 8, cuando recibí "mi segunda oportunidad sobre la tierra”. Y me gusta, me sirve, para agradecer y festejar. Para agradecer cada día, cada paso, a Dios, a los Santos, al Universo, a la Pachamama. Cada una de las personas que me rodea, con sus creencias a cuestas, con su aporte de buena energía, junto a la sabiduría de los médicos y sobre todo, a la familia, las amigas y amigos cercanos tan incondicionales siempre, hicieron y hacen que siga siendo posible levantar la copa en una doble vuelta al sol.
Y como no hay casualidades, el final del espectáculo, tenía reservado para mí un momento de emoción plena. Sin pedir permiso, los versos de Héctor Negro llegaron para atravesarme y se sumaron impertinentes a esta íntima celebración de la vida. A sabiendas que las lectoras y lectores fieles que tiene esta columna, son tan amantes de las palabras como yo, las comparto para que las disfruten y festejen. Salute!
"En este viaje / de llegada y despedida, / de crepúsculos y auroras / de esperanzas no cumplidas. / En este juego / de la eterna recorrida, / por el llanto y por la risa / por la pena presentida. / En esta suerte / de pulseada con la muerte, / apuesto por la vida...
Apuesto por el sol / inevitable y cierto, / y por la primavera / que bajará hasta el huerto. / Por toda la locura de andar siempre soñando, / de despertar volando / y en besos, florecer. / Por la aventura hermosa/ de querer sin medida, / y por jugarme en eso/ apuesto por la vida...
En este riesgo / donde el tiempo es la medida, / de lo ido y lo buscado / de la andanza transcurrida. / En este puente / de jugadas compartidas, / donde muchos se desangran / sin saber de sus heridas. /
En este aliento / que es mi luz y mi alimento, / apuesto por la vida..”