Néstor Azorín, la vuelta al mundo en dos por cuatro

Desde hace años, Néstor Patitas Azorín gira por el mundo enseñando los secretos del tango. En marzo volverá a viajar. “Trato de difundir nuestra cultura”, asegura.

13 de febrero de 2016 - 00:00
por Alejandro Lafourcade

Desde la Torre Eiffel hasta la fría Siberia, desde el calor italiano hasta el exótico Singapur, el pilarense Néstor Azorín lleva años viajando por el mundo para enseñar los secretos del tango. A principios de marzo, el bailarín de 36 años emprenderá una nueva gira por Europa, viaje que se extenderá hasta junio con varios destinos en el itinerario.
La partida será el 9, y una vez llegado hará base en el sur de Italia, cerca de Catania, alojándose en una escuela que funciona desde hace dos años. “Desde allí me voy a trasladar los fines de semana a distintos países –explicó a El Diario-: ya hay fechas confirmadas en Grecia y España, y estoy terminando de cerrar en Alemania. Catania es muy cómodo para viajar de un país a otro en pocas horas”.
¿Cuántas millas habrá recorrido Azorín gracias al tango? “Ya perdí un poco la cuenta, hace más de seis años que estoy viajando, y a veces hago más de una gira por año. En 2015 fueron siete meses corridos, ahora, la idea es volver a dividir la gira en dos”.
De aquel viaje inicial, recuerda que “venía recibiendo invitaciones, pero eran pocas y no tenía mucha experiencia. El primer viaje fue a Roma, quedándome tres meses. Con el tiempo se van generando contactos y con la experiencia vas sabiendo cómo organizarte, aunque es lo más estresante. A veces te invitan a tres lugares distintos en un mismo fin de semana…”.

Viajero
En cuanto a los destinos más llamativos –e impensados- a los que llegó Patitas Azorín, se encuentra la región rusa de Siberia: “Nunca me imaginé ni por casualidad que iba a bailar tango ahí, y ya hace cinco años que voy y me siguen invitando. Justo hoy (ayer) me ofrecieron quedarme dos meses otra vez”.
Más allá del calor humano que ha encontrado allí, el bailarín comenta que “en invierno no se puede hacer mucho, estuve viviendo temperaturas de -45º. Y hay zonas que se mantienen intactas desde la época de la Unión Soviética”. Y agrega que “otros lugares, como Singapur e Indonesia, también fueron muy interesantes para descubrir”.
En todos ellos hay un denominador común: “Me sorprendo porque la gente es apasionada por el tango, a veces más que los argentinos. Yo, además, trato de difundir nuestra cultura. En el resto del mundo piensan que todos los argentinos bailan tango y no es así. Por eso también llevo nuestro folclore”.
Precisamente, Azorín baila folclore desde los 4 años, y tango desde hace quince. “Al principio no me llamaba tanto la atención -reconoce-, después descubrí que se pueden hacer cosas con la conexión, la improvisación, el contacto entre el hombre y la mujer sin hablarse…”.
Casi con un pie en el avión, Patitas asegura: “El que entra en el mundo del tango, ya no puede salir”. 
 
“Me sorprendo porque en otros países la gente es apasionada por el tango, a veces más que los argentinos”. 
NÉSTOR AZORÍN.
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