“Lo importante es abrir la cabeza”, repite una y otra vez Diego Licenblat ante los alumnos, y luego frente al grabador dirá lo mismo. El hombre es el mayor especialista del país en efectos especiales, y acaba de sumarse al Instituto Parroquial de Pilar en la coordinación del área de Arte.
¿El objetivo? Dar más herramientas a los alumnos, demostrando que el campo de acción de los FX es mucho más amplio del que se puede suponer. Hoy todo está al alcance: solo es cuestión de ejercitar la mente.
“Las posibilidades hoy son infinitas, eso es lo que busco transmitirles a los chicos –explicó a El Diario-. Que sepan que el arte no es solamente dibujar o pintar, esperando que te den una moneda…”.
Acostumbrados a ver superproducciones como The Walking Dead, Game of Thrones y tantas series más, los que ven los trabajos de Licenblat y sus discípulos se sorprenden al saber que algo así puede conseguirse a la vuelta de la esquina.
“Algunas gelatinas de las que se usan en películas como El Hobbit se consiguen en cualquier farmacia. Hoy tenemos todo, hasta impresoras 3D, solo hay que abrir la cabeza”, expresó.
Innovador
Surgido del ámbito de la publicidad, Licenblat –de 44 años- fundó en 1992 FX Primera Escuela Argentina de Efectos Especiales, siendo pionero en la materia en la región. De allí, todo fue ascenso.
En la actualidad, los alcances de los efectos especiales no se limitan a la ficción: “Sus avances sirven también en ámbitos como el de la medicina, por ejemplo, para la realización de prótesis”.
Precisamente, Licenblat también desarrolla actividades complementarias a su actividad específica, como el asesoramiento respecto al desarrollo y fabricación de productos de la industria medicinal. De hecho, él mismo diseñó una prótesis para su oreja izquierda, a raíz de un accidente que sufrió a principios de este año. “Lo hice porque faltaban en el mercado”, explica con simpleza algo que parece tan complicado.
Por eso, indica que en nuestro país “está el preconcepto de que aquí no hay mercado, pero no es así. Los FX sirven hasta para diseñar repuestos para autos, si no se consiguen las piezas. No hay límites”.
Sobre la institución que dirige, comentó que “los chicos entran fascinados, pero luego comprueban que es un trabajo muy arduo, que requiere paciencia y horas de trabajo”. Las sorprendentes creaciones de Licenblat pueden verse en los sitios www.fx.com.ar y www.diegolicenblat.com.
La escuela de efectos especiales ha desembarcado en Pilar, y si de abrir la mente se trata, los chicos del Parroquial ya están dando los primeros pasos.