El Granadero terminó 2º en el Rosendo Hernández y arrancó arriba en la Copa de Oro. Se le escapó el triunfo por un toque de Canapino, pero opinó que “fue una maniobra de carrera”.
22 de septiembre de 2015 - 00:00
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APRETADO. Rossi soporta el ataque de Josito Di Palma, sobre el final..
Rápido, batallador y efectivo. Matías Rossi (Chevrolet) llegó 2º en el Autódromo “Rosendo Hernández” de San Luis y es el nuevo líder de la Copa de Oro del Turismo Carretera, tras la disputa de la 1ª fecha del playoff.
El Misil ganó su serie y largó la final desde la pole. Disputó un intenso duelo con Agustín Canapino (Chevrolet), rival directo por el título, y salió mejor parado tras un roce que facilitó el triunfo de Leonel Pernía (Chevrolet).
Con el 2º puesto fue el piloto de la Copa que más sumó y capitalizó los inconvenientes que sufrió Omar Martínez (Ford) para alzarse con la cima del torneo. Quedó como puntero con 12 unidades de ventaja sobre Guillermo Ortelli (Chevrolet), otro candidato de gran fin de semana, y marcó el terreno para lo que vendrá: cuatro fechas sin margen de error para defender la corona.
La carrera fue un reflejo de lo que será la pelea por el título. Rossi partió desde la mejor posición por haber ganado la serie más rápida y dominó durante las primeras vueltas. Controló el ritmo a voluntad hasta que una merma en el rendimiento del motor permitió el ataque de Canapino. El arrecifeño pasó al frente en el 9º giro, el Misil se rehizo y recuperó la posición en la siguiente curva. Canapino intentó otro sobrepaso en la vuelta 16 y produjo el toque que alteró el orden de la prueba. Se fue ancho, desacomodó a Rossi y aprovechó Pernía.
El Granadero fue por todo en la última vuelta y buscó el triunfo tras el segundo relanzamiento por auto de seguridad. Aguantó medio circuito por afuera, a la par del tandilense, pero debió cerrarse y asegurar el 2º puesto ante el acecho de José Luis Di Palma (Torino), que marchaba 3º.
“Fue una carrera muy intensa, muy peleada. Tanto a Agustín como a mí nos sorprendió la pérdida de carga en el curvón. La maniobra con Canapino fue clave, ahí se definió todo”, opinó Rossi.
Y describió: “el entró un poco más pasado que yo, por eso pierde más posiciones. Fue una maniobra de carrera, linda, áspera, peleada”. “Felicito a mis colegas porque nos entregamos por la carrera con muy lindas maniobras y con mucho respeto. Estoy agradecido a mi equipo por el gran auto que me entrega. Quería ganar, no se pudo, pero el podio es muy bueno. Es un buen resultado, me voy conforme de San Luis”, agregó el delvisense.
La próxima del TC será el 11 de octubre en Río Gallegos. Antes, este fin de semana, Rossi disputará los 200 Kilómetros del Súper TC 2000, en Toay, con Gabriel Ponce de León como piloto invitado.