Entiendo que muchos no se involucren o no participen, lo que no entiendo es la crítica. Esto vendría a ser algo así; de repente te diste vuelta y te enterraron a Hitler en el fondo de tu casa.
Por estos caminos cruzamos con nuestros anhelos y nuestras esperanzas. Acá y no en otro lado, nos aferramos a la amistad, el amor, los sueños, la familia, el trabajo y la Fe.
Nuestros hijos estudian en escuelas de la zona y juegan en patios de por acá, así como antes lo hicimos nosotros al amparo de la mirada celosa de nuestros padres.
Cada uno de nosotros eligió el lugar donde vivir y somos parte de la comunidad que nos rodea. La dignidad es una fortaleza y la memoria es una madre que nos abraza y nos espera siempre.
Acá están nuestros centros culturales, nuestros clubes y nuestros templos. Acá celebramos la vida cada día al abrir los ojos y agradecemos cada día un nuevo despertar. Hacemos música, oramos, compartimos la mesa con la familia y el vino con los amigos.
En estas tierras están las raíces que nos sostienen y bajo este cielo crecen nuestras alas listas para el vuelo. Digo Presidente Derqui, Pilar, Del Viso, Villa Rosa, Fátima, Manzanares, Zelaya, Astolfi, en fin, todas las localidades y ciudades que conforman el Partido de Pilar.
No es que sea recurrente, es la fecha, vio.
Hay toda una historia común hecha de esfuerzos y de luchas, todo un camino al amparo de tanta buena madera que ha crecido y nos ha rodeado. Y también nos ha enseñado a no aceptar ciertas cosas.
Es un momento pero también es una bofetada, porque a esta altura, nadie ignora lo que han sido. Por eso el señalamiento, la manera más creativa sin intención de lastimar ni ofender, tan sólo evidenciar ese detalle un tanto incómodo de tener esas tumbas tan cerquita de casa.
Es que nos fuimos aferrando a este lugar y no da para cerrar el pico y no hacer nada. Mucho menos un 20 de agosto o un 24 de marzo.
Si el Memorial no tiene memoria se la vamos a pintar nosotros cada vez que la historia nos reclame un nuevo temblor de esquina, una nueva sacudida.
Esta vez se sumaron vecinos de Pilar con familiares enterrados ahí, que tampoco están muy de acuerdo en compartir las parcelas de sus seres queridos con los restos de estos cuatro genocidas aunque para algunos sean héroes, son asesinos condenados por la Justicia argentina. Y punto, enterrados en un cementerio privado de Pilar. No hay más nada que decir vecina.