por Alejandro Lafourcade [email protected]
Abierto
Con casi una década en La Tucumanita, Sosa afirma que “el lugar ya es conocido, pero no quiero que la gente piense que es una peña folclórica. Por eso las fechas son elegidas especialmente, como Humildes Tártaros o el trovador cubano Axel Milanés”.
Este concepto de apertura está marcado a fuego en el artista, que comenta: “Nunca me quise cerrar en el folclore, es música popular. Mi conexión con mi tía se afianzó cuando se acercó a León Gieco: yo era un adolescente al que le gustaba el rock y conecté con esos dos referentes que siempre se abrieron”.
Quizás por esto, no duda en señalar que “nunca ha sido una preocupación que los chicos se acerquen al folclore. Estoy en contra de que se imponga en las escuelas: por imposición no sirve, diferente si se hace un trabajo de educación sobre cómo vive la gente del interior”.
Y agrega: “Por ejemplo, nunca me gustó lo que hace Soledad Pastorutti, aunque digan que acercó a muchos jóvenes al folclore, que quizás es cierto. Hay caminos del folclore por los que no transito”.
De la misma manera, cuenta que dejó de asistir a festivales “hace varios años, en Cosquín estuve por última vez en 2001 o 2002. Además, la gente ve una cosa pero no sabe lo que pasa detrás del escenario, con músicos parados durante horas hasta que a la organización se le ocurra que toquen. La música popular necesita luchar por buenos escenarios más allá de esos eventos”.
“Nunca ha sido una preocupación para mí que los chicos se acerquen al folclore. Estoy en contra de que se imponga en las escuelas”.
Claudio Sosa.
Apellido
“Ser un Sosa y dedicarse a la música nunca fue una presión, más allá de que el apoyo de mi tía siempre estuvo. De la misma manera, tampoco me abrió puertas ser el sobrino de Mercedes: no he sido un artista de ventas masivas aunque hubo discos que funcionaron mejor que otros. Incluso, en 2001 me costó muchísimo editar un disco en el que ella grabó conmigo. Ser el ‘sobrino de’ no te asegura nada”.
Cómo son Las “Coplas picantes”
El nuevo trabajo discográfico de Claudio Sosa, el séptimo de su carrera, contiene diez temas inéditos de diversos autores, con música del mencionado artista más la dirección y arreglos del también pilarense y enorme guitarrista Juan Pablo Ferreyra.
La producción estuvo a cargo de Mariano Fernández. Además de la música se destaca el arte, con un libro interno de 24 páginas; mientras que se prepara una edición limitada que se venderá dentro de una caja coplera. El disco tiene fecha de presentación: será el viernes 14 en La Tucumanita Pilar (Víctor Vergani 578).