Como cada 1º de agosto, ayer los bares se colmaron de parroquianos ávidos de beber caña con ruda, en homenaje a la Pachamama en su día. En Pilar, sin dudas el reducto por excelencia para cumplir con este rito es el mítico bar “El Laucha”, donde hasta después del mediodía se llevaban consumidas 80 botellas, e iba por más.
“El año pasado pasamos las 100 en poco tiempo, pero ahora la celebración cayó un sábado, y eso hizo que el día fuera un poco más tranquilo”, expresó a El Diario Tito Lucas, propietario del histórico bar de Venancio Castro y Pelagio Luna, que en breve cumplirá 62 años de existencia.
“Vino gente de todo Pilar, incluso sus localidades y hasta gente de partidos vecinos, como José C. Paz. Entre ellos, muchas mujeres”, expresó orgulloso.




