Aunque la apariencia es distinta, el lugar todavía conserva su esencia. Ya no congrega a los seguidores con peñas, pero el viejo automovilismo aún brota de las paredes. Sobre la repisa, un pistón devenido en cenicero. Más arriba, el Ford Falcon de Osvaldo Lynn patina en la largada del Gran Premio Coronación de 1990. La postal de Tandil es uno de los pocos vestigios del TC en ruta y contrasta con el perfil moderno que adoptó el taller Rectimec. Allí, donde se forjaron motores ganadores, hoy se construye la ilusión de Federico Lynn.
Fiel al linaje fierrero, el pilarense se alista para regresar al TC Pista y abrió las puertas del búnker para mostrar los detalles de una pretemporada que combinó profesionalismo con trabajo artesanal.
“Tenemos todo listo para arrancar el año. Estamos con muchas expectativas. La idea es hacer toda la temporada, con la ilusión de pelear adelante”, asegura quien está por iniciar su quinta temporada en la segunda división de la ACTC.
“Nunca hice un año completo por problemas de presupuesto. El desafío es trabajar para poder presentarnos en todas”, agrega Fede, que interrumpió su entrenamiento para llegar al encuentro con El Diario.
-¿Qué expectativas despierta esta temporada?
- Los Chevrolet siguen con una ventaja amplia, como se pudo observar en el TC Mouras. En el TC Pista seguramente seguirán dominando, pero trabajamos mucho en los motores durante el verano. Mi viejo (Osvaldo) desarrolló elementos nuevos y la idea es estar peleando entre los 15 de adelante. Soñamos con hacer toda la temporada y entrar al playoff. Somos un equipo humilde, pero el sacrificio es grande y estamos ilusionados.
-¿Existe una amplia diferencia entre los pilotos del playoff y el resto?
- En realidad está todo muy parejo. Puede ser que algún piloto sea más rápido para clasificar y otro tenga ciertas mañas para correr. Pero el automovilismo en general está muy parejo y en el TC Pista no hay mucha diferencia entre los pilotos, sí en el presupuesto de los equipos y el armado de los autos.
-¿Qué tan importante es la preparación del piloto?
- Lo físico cada vez influye más. Hay que estar muy entrenado porque no se puede regalar nada, está todo muy competitivo. El automovilismo cambió muchísimo con respecto a lo que era antes. Hace 10 años no se tenía en cuenta la parte física del piloto. Ahora es un elemento más para cuidar y este año, además, se vienen varias carreras muy seguidas.
-¿Soñás con un salto al Turismo Carretera?
- Está cada vez más lejos. El salto es cada vez más grande, sobre todo con el reglamento nuevo. En lo económico la diferencia es mucho mayor que en años anteriores y es prácticamente imposible para nosotros. En un principio uno siempre sueña con correr en TC, pero el objetivo ahora es lograr continuidad en el TC Pista. Estoy desde chico en el ambiente y es una categoría que me apasiona, pero lo económico es una traba importante.
La máquina
El Ford que utilizará Lynn es un auto nuevo, construido por Walter Alifraco, asistido técnicamente por Juan Manuel Bouvier y motorizado por Osvaldo Lynn.
“Se armó íntegramente en el taller de Alifraco con elementos nuevos. Es de nueva generación y eso es importante, porque siempre competí con chasis desactualizados y no estaba al nivel de los autos de hoy”, apuntó Fede.
46
el número que eligió Federico Lynn para su quinta temporada en TC Pista.
Motor de papá
Los motores de Osvaldo Lynn ganaron 4 carreras en TC. La última fue en Balcarce 1993 con José María Romero, por la 10ª fecha. Aquella vez, Jorge Oyhanart fue 6º, Carlos Boni 12º y Lynn 27º (fuente Historia TC).