APUNTES DESDE LA OTRA VEREDA: “Paradiso Perduto”, una explosión necesaria

domingo, 11 de mayo de 2014 · 00:00


Por Hernán Deluca

Corría el año 1985 cuando la luz de un puñado de espíritus sensibles pudo filtrarse por entre las tinieblas. Palabras y sueños sepultados durante la dictadura buscaban un legítimo lugar de expresión. Pero no alcanzaba con una tímida apertura democrática, era necesario ir más abajo. Desprenderse de las armaduras y los esquematismos para, por un instante, dejar atrás y ser otros.
El under, una corriente que descendía hacia obsesiones furtivas surgió de la necesidad de un pequeño grupo de artistas que buscaba un espacio trascendental. Sin pretenderlo, este movimiento terminó aportándole una página importante a la historia del teatro argentino. Sería imposible reconstruir ciertos trazos de la escena actual si no hubiese existido el sótano Parakultural, abierto al talento y al desprejuicio de gente como Batato Barea, Las Gambas al Ajillo, Carlos Belloso y otros.
Al primer Parakultural, que funcionaba en Venezuela 336, llegó Alejandro Urdapilleta, un actor que había estado afuera del país. Inmediatamente, su personalidad alocada hizo migas con un excéntrico miembro del Clú del Claun: Batato Barea. Para completar aquel trío defectuoso faltaba Humberto Tortonese, quien apareció recién en 1988, participando de la instalación montada por unos plásticos.
Al verlo recitando con fervor desquiciado la “Introducción a las Rimas y Leyendas” de Bécquer, Batato y Urdapilleta decidieron sumarlo a su dúo de enajenadas poetisas. El resto ya es historia.
Rozza Orzuzza se permite otro sueño y viaja en el tiempo, hacia aquel desenfreno. Con la decidida intención de vivenciar la atmósfera de ese particular mundo, toma como guía la elevada poética de “Urda” y recorre las oscuras galerías y pasillos que moraban en los espectáculos del trío.
¿El resultado? Absurdo, melodrama, grotesco, lo que sea para violentar y, de alguna manera, despertar a una realidad que deambula en piloto automático.
En “Paradiso Perduto” el espectador será testigo de los pesares, las risas extremas, los desamores y las obsesiones de tres mujeres, habitantes de una historia que no exige reflexión porque ahí está, servida para todos. Comandada por los sentidos y los exabruptos.
Un perfume envenenado que embriaga y nos hace explotar. Solo así, escapamos de los fantasmas que nos rodean.
“Paradiso Perduto” se podrá ver los días 16, 17 y 24 de mayo en el Teatro Lope de Vega (Pedro Lagrave 725, Pilar) – 21.30hs/Entradas a $40.

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