Una voz pilarense que ya juega de local en Brasil

La artista hace shows como solista, en dúo y con una banda. Los Beatles y cantantes femeninas dominan el repertorio. “Se sorprenden al escucharme”, asegura.
viernes, 3 de enero de 2014 · 00:00

De subir al escenario como invitada a un show, a recorrer diversas ciudades con espectáculo propio, curtiéndose en tierras extranjeras que la han adoptado como una artista promisoria. La cantante pilarense An Espil ha encontrado en Brasil un lugar (y un público) que la recibió con los brazos abiertos, y en el que ya pasa más tiempo que en su tierra natal.

“Hace dos años conocí a Ignacio Molina, guitarrista de Eleven Palace, quien estaba en Brasil tocando con una banda beatle (Star Beatles) formada por cuatro argentinos –explicó a El Diario-. Unos meses después me invitó a Florianópolis, donde ellos hacían temporada. Él me había escuchado cantar, así que al primer show que fui me invitó a subir a cantar “Oh! Darling”, y en cuanto me bajé del escenario el productor de la banda me ofreció trabajar allá haciendo un tributo a Janis Joplin, a lo que respondí ‘¿Vocé ta maluco?’ (‘¿Estás loco?’)”.

Luego de un comienzo como invitada, An se sumó como “quinta beatle” tocando teclados, percusión, algunas guitarras y coros; aunque al tiempo formó un dúo junto a Molina, Beatles Two, interpretando canciones del cuarteto de Liverpool en versiones bossa nova, jazz y blues. Incluso, en diciembre de 2012 grabaron un CD con algunos de sus covers.

 

Itinerario

Durante el año que acaba de terminar, la cantante sumó cientos de horas de show y kilómetros de recorrido en el país vecino, “quedándome un mes o hasta dos seguidos y volviendo otro poco para Pilar. Prácticamente estaba viviendo allá, en Chapecó, una ciudad a 200kms de Misiones. Con Nacho tocábamos en la semana y los findes él se iba con la banda beatle a otra ciudad. Yo me quedaba sin poder trabajar así que tuve que tomar la decisión de independizarme de los guitarristas”.

Y recuerda que “en Pilar ya tengo a mi imprescindible Jose Burgueño, fue difícil pero lo decidí, y al no poder llevar el piano de aquí para allá sola me propuse poder acompañarme con la guitarra. Si quería poder trabajar sola en Brasil tenía que aprender como mínimo unas 30 más…”.

Así comenzó una nueva etapa, haciendo shows en solitario, “con la temática que yo llamo ‘Canciones de chicas’ (de ‘minitas’, para los amigos), donde hago temas de Joss Stone, Adele, Janis Joplin, Amy Winehouse, Tracy Chapman, algunas de Shakira de los ‘90, etc. Si surge algún show más grande, los chicos de la banda beatle se suman y hacemos un eléctrico llamado ‘Divas do Rock’”.

El itinerario ya la llevó por, entre otros sitios, Florianópolis, Chapecó, Xanxeré, Bombinhas (Santa Catarina), Guarapuava, Ponta Grossa, Umuarama (Paraná), Campos dos Goytacazes (Río de Janeiro); y este último diciembre estuvo muy cerca del Amazonas, en las ciudades de Cacoal y Vilhena, en el estado de Rondonia.

¿Tostado? Casi nada: “Muy pocas veces estoy en la playa, solo en enero, el resto del año viajo por ciudades bien del interior, que de veraniegas no tienen nada… Aclaro para los que siempre esperan que vuelva tostada por el sol, no todo es playa y caipirinha”.

 

Lenguaje

“En Brasil la gente está acostumbrada a ver música en vivo –afirma An Espil-, mientras cena o se toma una cerveza. Los bares hacen volantes, carteles, difunden bien sus eventos y ni hablar si sos extranjero: ‘atracción internacional’, y así es que funciona tan bien”.

Además, la pilarense cuenta con ventaja: “La gente se sorprende mucho cuando me escucha y creo que es por un tema de costumbre. El portugués tiene una forma de articulación distinta al español y al inglés, que hace que los cantantes allá tengan cierto parecido tímbrico, y cuando canto yo les suena muy diferente”. Y agrega que “el español no tiene ningún ‘yeite’ para articular las palabras como tiene el portugués, lo que me permite tener una pronunciación del inglés -idioma en el que canto mayormente- más limpia y natural. Y más suelen sorprenderse cuando canto y toco sola, no hay muchas chicas haciendo eso”.

 

Maratón musical 

“Yo estaba acostumbrada a cantar muy de vez en cuando, no más de diez temas por show y por gusto o a beneficio solamente”, comenta An Espil. Sin embargo, en Brasil “tuve que agarrar la viola y aprenderme 50 temas para tocar tres horas seguidas en una pizzería, y así es como se hace de la música un trabajo: nada de pasar la gorra, uno arregla antes cuánto va a cobrar y decide si le conviene o no”.

 

Calendario 

En enero, An Espil hará cinco shows semanales en Florianópolis, entre teclados en Star Beatles, presentaciones solistas y el dúo Beatles Two. En febrero volverá a Pilar “para poder pasar más tiempo con mi familia y amigos, que se extrañan muchísimo”.

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