OCTUBREANDO: “Ladrilleros”

por Horacio Pettinicchi
lithorachi@gmail.com
martes, 2 de julio de 2013 · 00:00

Marcelo Miranda y Pajarito Tamai se están muriendo, acuchillados mutuamente se están muriendo en esos senderos que, al contrario del de Borges, en vez de bifurcarse confluyen en el final de la vida de ellos y en el comienzo de “Ladrilleros”, la última a novela de Selva Almada.

Historia de dos familias, ofensas ya casi olvidadas heredadas de padres a hijos, que buscan su final en estas dos muertes en un parque de diversiones.

La historia se va construyendo desde la agonía de cada uno de los duelistas, fragmentos anteriores de sus vidas, y las de sus padres cuando se conocieron. Historias de familias, cuasi obsesivo tema que mueven a la autora en ésta y algunas otras de sus obras.

“Ladrilleros” es una excelente historia, una serie de situaciones y accidentes que, como ladrillos en las hábiles manos de un artesano, van edificando esta tragedia donde los personajes atrapados en el asfixiante clima litoraleño, transitan por odios que los van carcomiendo y amores para saberse vivos.

Nos cuenta que la historia nació de una anécdota que le fuera narrada sobre un hecho policial ventilado en los tribunales del Chaco. De ella tomó solo la muerte de dos hombres en una riña y el viejo encono que enfrentaba a las familias de ambos.

Atractivo ritmo y la necesaria respiración lograda con capítulos cortos, que a su vez le permiten intercalar las historias de ambas familias y hacerla más amena al lector. No deja de reconocer que para lograr un mejor punto descriptivo y, aconsejada por una amiga, vio una y otra vez “Nazareno Cruz y el lobo”, pero en lo que hace a su estilo no reniega de su formación en los talleres de Alberto Layseca y en la lectura de autores del sur de los Estados Unidos.

Imbricada con sus personajes utiliza un lenguaje audaz, que por realista no deja de tener un algo poético y a su vez atrapante, manteniéndonos en vilo hasta el final de la historia.

La Almada construye una literatura regional ante lo global, no costumbrista, al revés de la urbanista a la que otros autores nos tienen acostumbrados, pero carentes de ese regionalismo tan necesario para narrar una buena historia.

Su autora, Selva Almada es una joven escritora nacida en Entre Ríos con una prolífera y excelente producción en la que se destaca “El viento que arrasa” su anterior novela, que al parecer en poco tiempo más la veremos en la pantalla grande. Actualmente dicta talleres literarios en el ámbito de Capital Federal.

Comentarios