Soy mano: Una segunda oportunidad

por Graciela Labale
sábado, 27 de abril de 2013 · 00:00

“La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá, pues, dos momentos distintos aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso permanente de liberación.”*

Son cerca de las diez de la noche cuando llego a Peruzzotti, el barrio como todos los barrios humildes del conurbano, está en penumbras con esa mezcla de escasa iluminación y bruma que sale de las siempre olorosas zanjas que no hacen más que demostrar la inexistencia de agua corriente y cloacas, que no hacen más que demostrar años de atraso y postergación. Sin embargo hay un sitio iluminado, una especie de faro que indica que ése es el lugar. La Biblioteca Palabras del Alma está abierta con sus luces encendidas y más viva que nunca.

“El conocimiento no se transmite, se está construyendo: el acto educativo no consiste en una transmisión de conocimientos, es el goce de la construcción de un mundo común.”*

Llego sobre el final de la clase de inglés, son muchos los jóvenes y adultos que a pesar de la hora están interesados en lo que allí sucede, están descubriendo que también se pueden comunicar en otra lengua y encima se divierten, se ríen como niños, siento que están recuperando un tiempo perdido. En otro espacio convertido en aula, otras tantas personas están acercándose al mundo de la informática, otro lenguaje imprescindible en estos tiempos.

Mientras circula el mate con galletitas, circula el conocimiento que entre todos van construyendo paso a paso. La mayoría son mujeres, algunas de ellas acompañadas por sus hijitos. Quizá los hombres no se animen tanto, pienso que cuestiones culturales es lo que les impide vivir esta segunda oportunidad. Todos están cursando el Plan FinEs para completar sus estudios secundarios.

“Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan preguntas que los alumnos no han hecho.”*

Y son muchas las preguntas que se hacen y que entre ellos se responden con alegría y respeto. Enorme es la emoción de verlos y oírlos ahí, enorme la emoción que sentí al observarlos calladamente desde el fondo de la sala principal de la biblio, rodeados de libros, con la coordinación de la profe que encima es mi hija.

“Enseñar exige respeto a los saberes del educando.”

“Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo.”

“Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando.”

“Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad.”

“Enseñar exige saber escuchar.”

“Nadie es, si se prohíbe que otros sean. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso aprendemos siempre.”* 

 

*Paulo Freire

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