Soy mano: Lili Sánchez

sábado, 23 de noviembre de 2013 · 00:00

 


por Graciela Labale 

Lo que sigue es un texto escrito para la performance presentada ayer por Liliana Sánchez, gran artista visual pero sobre todo gran amiga, en la Galería Phos.
Ser parte de este proyecto con una temática tan profunda, tan fuerte, tan cara al alma femenina, me ha permitido en lo personal, volver a repasar algunos momentos de mi historia, no sin obstáculos, no sin lágrimas y no tan distintos a los de las historias de otros, que sin duda hay que transitar para poder continuar con el bello oficio de vivir…
“Desordenar, desorganizar lo estúpida-mente estructurado, para  establecer un orden más acorde con lo que  legítima-mente queremos.
Deshabitar lo eterna-mente habitado.
Soltar lo prisionera-mente atado.
Bella sensación de desnudez para volver a vestirnos con el ropaje que verdadera-mente nos gusta. Empoderar-se de lo nuevo, dejando atrás viejas matrices.
A través de la vida y como así también de la vida de los que nos antecedieron, vamos juntando… ¿qué? Objetos, recuerdos, ropa, melancolía, cómodas que acomodan lo que ya no sirve, jarrones con tapa que guardan celosamente deseamos.
Complicado y existencial-mente valioso momento de empezar a desprender-se de lo que agobia para dar lugar a lo que está por venir.
Despejar para que se vea el horizonte, ese inalcanzable que nos permite caminar.
Deshilachar, quitar las hilachas que quedan cuando una está “hecha hilacha”.
Destejer tramas profundas.
Alivianar la carga. Resignificar…

Soltar-se.
Desapoderar-se.
Despojar-se.
Desatar-se.
Desprender-se.
Destrabar-se.
Desanudar-se.
Reconocer-se.
Cortar!”
 

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