Tres actores locales, fuera de Pilar

Mario Acenjo pisa las tablas con “Esperando la carroza”. Raúl Ramos actúa en “Más muertos que vivos”, en tanto que Fernanda Pérez Bodria se luce en “La oveja abandonada”. 
 
domingo, 3 de junio de 2012 · 00:00

 

“Esperando la carroza”
Funciones: viernes, a las 21.
Lugar: Teatro de Repertorio (Melo 1756, Vicente López).
Entrada:
60 pesos.
Reservas:
011-4797-8515.

 

Interpretando a Jorge, al mismo personaje que Julio De Grazia inmortalizó en la película estrenada a mediados de la década del ‘80, el pilarense Mario Acenjo integra el elenco de “Esperando la carroza”, uno de los títulos que propone Teatro de Repertorio en su sala ubicada en Melo 1756, Vicente López. Desde su debut –en mayo–, el grotesco de Jacobo Langsner tuvo muy buena repercusión, por lo que estará en cartelera por un par de meses.

Respetando el libreto original de este clásico grotesco, la puesta hace foco en el egoísmo, la mezquindad y la falsedad en las relaciones. “Habla acerca de las miserias humanas, esas que más afloran cuando hay una crisis”, sintetizó el actor, en diálogo con El Diario.

“La pieza retrata la relación de estos tres hermanos con esa ‘madre patria’, por llamarla de alguna manera, ya que lo que sucede dentro de esa familia se asemeja a lo que pasa en cualquier país del mundo. Yo hago del hijo mayor, el que vive con Mamá Cora”, añadió.

 

Mientras espera los frutos del par de castings que hizo recientemente, Acenjo se siente a gusto con su personaje en “Esperando la carroza”. “Trato que me pasen las mismas cosas que le suceden y siente este muchacho. Que todo eso recorra mi cuerpo, a veces lo logro plenamente y otras veces no tanto, pero pasa”, manifestó. 

 

 

 

“Más muertos que vivos”


Funciones: sábados, a las 19.30.
Lugar:
Teatro La Máscara (Piedras 736, CABA).
Entrada: 60 pesos.
Reservas:
011-4307-0566.

 

Tras su paso por el cine (se lo puede ver en “Elefante blanco”, de Trapero), el actor local Raúl Ramos marcó su vuelta al escenario con “Más muertos que vivos”, pieza de María Rosa Pfeiffer que forma parte del ciclo “Cuatro espectáculos, cuatro directores, cuatro elencos”, que durante los próximos tres meses se puede ver en el Teatro La Máscara.

Con dirección de Héctor Oliboni y compartiendo tablas con José María López, el pilarense se pone en la piel de Emeterio, quien habita en un pueblito que va camino a desvanecerse.

Divertida y reflexiva al mismo tiempo, la puesta –que tiene una buena cuota de humor negro– transcurre en un pueblo de provincia, en el que cada vez hay menos habitantes. Se van los jóvenes y quedan los viejos. Allí se forma una comisión de jubilados para atender el cementerio y los velorios. Pero al final surge una esperanza y un acto de rebeldía.

“Lo que más me pegó de esta pieza es que lamentablemente vi cómo muchos pueblos del interior fueron desapareciendo. Se quedan sin ferrocarril, sin industria, los jóvenes optan por irse a estudiar o trabajar a otro lado, y solo permanecen los viejos”, expresó Ramos.

 

Al margen de esta obra, el pilarense encara la segunda mitad del año con otros proyectos en vista. Y es que a partir del 8 de julio (y por al menos 3 meses) volverá a protagonizar la exitosa obra “Stéfano”. En tanto que la próxima semana empezará a ensayar “La medalla milagrosa”, puesta que será parte de Teatro por la Identidad y recorrerá los escenarios.    

 

 

 

“La oveja abandonada”

Funciones: domingos, a las 18.30.
Lugar: El Excéntrico Teatro (Lerma 420, CABA).
Entrada:
60 pesos (c/desc. en Alternativa Teatral).
Reservas:
011-4772-6092.

 

Un anciano que no deja de mirar el sol y tres hermanos con diferentes perspectivas acerca del futuro conviven en ese particular microclima que propone “La oveja abandonada”, puesta que tiene entre sus protagonistas a la actriz pilarense Fernanda Pérez Bodria.

Estrenada a mediados de 2011, es una obra escrita y dirigida por Agustín Rittano, quien se basó en sus vivencias de infancia en su pequeño pueblo natal de San Luis. “Las funciones que hicimos el año pasado resultaron útiles para acomodar la obra, así que arrancamos esta temporada con la puesta mucho más aceitada y consolidada”, apuntó la artista a El Diario.

Pérez Bodria interpreta a una mujer excesivamente alta (tal es así que la discriminan y se convierte en el centro de las burlas de los niños), tan religiosa como conservadora. Junto a ella están –además del abuelo– sus dos hermanos: ella se la pasa tomando sol y planea irse a la ciudad, en tanto que él resulta “el títere” de ambas, debido a su falta de personalidad.

Pérez Bodria se siente sumamente a gusto, tanto en el grupo como con el rol que tiene en la obra. “Con el correr de las funciones fui cambiando cosas sutiles del personaje. Es que la repetición del teatro genera que uno, incluso muchas veces sin darse cuenta, vaya encontrándole cosas nuevas. Es como que vas descubriendo diferentes capas”, agregó.

 

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