APUNTES DESDE LA OTRA VEREDA: El sonido necesario

domingo, 17 de junio de 2012 · 00:00

  

por Hernán Deluca

 

Sigo igual, dando vueltas en este cubo, con la mirada clavada en el pasado. Dicen que el dolor es un camino que debe atravesarse. Eso sí, no descuido a mis sentidos, me desplazo atento a lo que pase a mi alrededor. Buscando y buscando porque siempre encuentro.

Madres y padres sustitutos, acuden al hijo para apañarlo, darle calor. Son los rostros de los pósters que dejan ver sus arrugas y retornan. Descienden para curar. Eso que hacen los héroes cuando se aburren con tanta indiferencia. A ellos, gracias.

Así como la semana pasada les detallé “Après”, el último trabajo de Iggy Pop, hoy, mi tiempo de contemplación está con la gran Patti Smith. Otro caso que demuestra que viejos son los trapos.

Imágenes, Patti siempre fue una generadora de imágenes. Su poesía, sus melodías, sus silencios, sus peleas, son imágenes. Las que sigue arrojando, aún hoy, a los 66 años, en forma de épicas canciones. Un perfume llamado rock.

“El rock and roll sigue siendo necesario”, dijo la cantante y escritora en una reciente entrevista. “Hay pocas formas de arte tan accesibles, sencillas y directas… El rock and roll supo aunar diversión, revolución, sexualidad... aún hoy”. Nuevamente, gracias.

Producido por la propia artista, “Banga” (leí por ahí que el nombre proviene del leal perro de la novela “El maestro y Margarita”, de Mijaíl Bulgákov) ofrece una variedad de climas y contiene muchas citas. Referencias e información, hermosas constantes en la obra de esta mujer eterna. La tipa te conmueve y te tira data… Es genial.

Una primera escucha lo convierte en uno de los grandes discos de este 2012 (el otro es “Kisses on the bottom”, de McCartney). “April Fool”, la canción elegida para difundir la esperada reaparición de la cantautora luego de ocho años sin novedades (“Twelve”, de 2007 es un álbum de covers) es una de esas piezas que tarareás en el bondi, en la cama, en la ducha. Durante el día, a la noche. Cuando dormís, cuando soñás. Una canción que abrazás porque te pertenece. Dos segundos y ya es tuya.

En total son 12 canciones que van desde un rock potente y directo (el propio “Banga” y “Fuji-san” son momentos de dientes apretados, necesarios para homenajear al dolor); pasando por baladas melancólicas y sentidas, (“This is the girl” dedicada a Amy Winehouse pega donde más te gusta); otras piezas atraviesan grandes momentos narrativos como “Amerigo” (con sus variaciones, lejos, lo mejor del disco) y esa magnífica improvisación sobre el arte y la naturaleza que nos evoca a la joven Patti en “Constantine’s Dream”.

La sorpresa la encontramos en los invitados, en las violas del legandario Tom Verlaine (de los Television) y el gran Johnny Depp, (sí, está claro que sabe con quien juntarse a la hora de jugar). “Nine” es un regalo de cumpleaños que le hizo la señora Smith al actor, quien respondió metiéndole violas y algún que otro golpe de batería a lo largo de todo el disco.

Para el final, un guiño que conmueve; “After the gold rush” y el obligado cover de Neil Young, otro gran dinosaurio que acaba de editar disco y a quien ya voy a buscar para que haga lo suyo en esto de espantar a los fantasmas.

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