“La escritura me rescató, fue un alivio enorme”

Tras la reciente edición de su primera novela “Lola vive”, la escritora Marcela Vázquez tiene listo un libro testimonial que refleja su historia como paciente de dolor crónico. 
 
domingo, 13 de mayo de 2012 · 00:00

  

Por Fernando Vartorelli

 

En medio de condiciones de salud extremadamente adversas, la escritora local Marcela Vázquez no sólo se recuperó y logró salir adelante, sino que además generó dos obras: una novela de amor y lucha que fue publicada a fines de 2011, y un libro testimonial en el que cuenta su historia como paciente de dolor crónico y que verá la luz en los próximos meses. 

“La verdad es que sin la escritura, todo hubiera sido más terrible aún”, reconoció la autora de 50 años, quien después de atravesar una década de sufrimiento (y varias operaciones), hoy dice llevar una vida más digna, a partir del implante de un neuroestimulador medular.

Vázquez estuvo en el grupo de escritores pilarenses que hace unas semanas se presentó en la Feria Internacional del Libro. Allí, aprovechó los minutos que estuvo frente al público para hablar de su primera novela “Lola vive”, lanzada por Editorial Autores de Argentina.

Lo que a simple vista es una historia de amor, en realidad resulta ser una historia de vida entre el amor y el miedo, la tristeza y la alegría. La protagonista es una mujer de mediana edad, casada y con un buen pasar económico, que a partir de una crisis personal cae en la cuenta que no tiene una buena vida, tal como todo parecía indicar.

“Muchas mujeres eligen quedarse en la comodidad para no enfrentar situaciones. No es el caso de Lola, que le hace frente a sus propios miedos, angustias y al abandono. Después empieza a cuidar todo aquello que le hace bien: sus hijos, amigos y el trabajo”, manifestó la autora, quien comenzó a escribir la novela en 2005, tras su tercera cirugía de columna.

“La verdad es que no estaba pasando un buen momento, así que buscando cosas para hacer decidí seguir adelante con esta historia, que nació en un taller literario. Nunca se sabe cuál puede llegar a ser el destino de un libro, de hecho, me sorprendo y es gratificante cuando hay otro más que lo lee, eso me impulsa a continuar con ésto que me da tanto placer”, dijo.

 

En otro mundo

Diez años de dolor crónico, 6 operaciones, más de 50 días en cama y fuertes drogas para combatir el sufrimiento, movilizaron a Vázquez a comenzar a escribir “Nuestro dolor”, un libro testimonial en el que narra su historia como paciente de dolor neuropático (que en el país afecta a 5 millones de personas) y a la vez difunde la neuroestimulación medular.

“Lo empecé a escribir antes de estar neuroimplantada, con el gran deseo de que este libro acompañe a quienes padecen dolor crónico. Arranqué sola, pero luego mi neurocirujano se ofreció a aportar algo desde su lugar, así que la idea es presentarlo entre los dos. El dolor es un flagelo muy fuerte y hay muchísima gente que está muy sola en esto, por eso una de las cosas más importantes es que estén acompañados”, manifestó la autora a El Diario

Al margen de esta obra, que será editada antes de fin de año, Vázquez tiene en carpeta un libro íntegramente dedicado a la poesía, una pasión que cultiva desde muy chica. “Tengo más de 500 poesías escritas, es algo que me da tanto placer que lo hago casi a diario. En realidad, el placer que me genera la escritura me lo dan muy pocas cosas. Me siento a escribir y el tiempo se me pasa volando, es como que ingreso a otro mundo”, explicó.

- ¿Se imagina cómo hubieran sido las cosas si no tuviese esa inclinación por la escritura?

- Creo que hubiera sido terrible. Durante mucho tiempo sentí mucho dolor en el cuerpo y eso no me dejaba dormir, pero aún con lo desesperante de la situación, escribía. Sin dudas, haberme sumergido en la escritura me rescató, fue un alivio enorme. El acto de escribir me permitía olvidarme, al menos por un rato, de lo que me estaba sucediendo.

 

 

Caricaturas, música y fotografía
El próximo viernes, a las 19, se inaugurará la muestra “De aquí y de a jazz” en la Galería Phos (local 118 del Shopping Torres del Sol, kilómetro 50 de la Panamericana). Se verán caricaturas realizadas por David Pugliese. Además, habrá música en vivo de la mano de la cantante Emilia Quintana y del trío de jazz integrado por Juan Pablo Moyano (guitarra), Rodolfo Palmieri (bajo) y Lalo Abdala (batería).

Esa misma noche, también se abrirá al público la exposición colectiva de fotografías “Manos arriba”, que organizó Mario Periotto. Gratis.  

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