“El dependiente”, un legado de Leonardo Favio en Derqui

Fue en la localidad que el director decidió rodar, en 1967, “El dependiente”, una de las joyas de su filmografía en la que actuó Graciela Borges. Falleció ayer en el sanatorio Anchorena.
martes, 6 de noviembre de 2012 · 00:00

El prestigioso cineasta Leonardo Favio falleció ayer a los 74 años, como consecuencia de un agravamiento de su estado de salud, ya que llevaba años luchando contra una serie de afecciones crónicas.

Favio, también un exitoso cantante, fue uno de los directores más importantes de la historia del cine argentino. Llevaba varios días de internación en un estado de salud muy grave, por lo que finalmente falleció en el sanatorio Anchorena de la Ciudad de Buenos Aires.

Nacido en Luján de Cuyo, Mendoza, el creador llevaba varios días internado en esa clínica del barrio porteño de la Recoleta, en estado de salud muy grave. Murió rodeado de su familia y amigos.

Allá por 1967, Leonardo Favio eligió la localidad de Presidente Derqui para rodar su película “El dependiente”, protagonizada por Graciela Borges, Walter Bidarte y Fernando Iglesias. En ese momento, el pueblo se conmocionó por la presencia de Favio y compañía.

Hace unos años, el cinéfilo y coleccionista Armando Mathías D´Auría recordó que “todos los integrantes de la película fueron asiduos concurrentes del restaurante ‘El patio criollo’, propiedad de Antonio Basile y señora”.

La película cuenta la historia de Fernández, empleado en la ferretería de Don Vila, quien una vez le prometió al pasar que algún día el negocio sería suyo. Al mismo tiempo, Fernández se enamora de la señorita Plasini, mientras espera el día en que pueda heredar el comercio.

Ayer, consternada por la noticia, Graciela Borges expresó: “Me muero de dolor, y eso que estoy acostumbrada a la muerte. Creo que no quiero hacer más cine”.

Por su parte, el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, consideró que Leonardo Favio “fue un artista del sentimiento, de lo popular, pero capaz de filmar un cine bellísimo y sublime”. El funcionario consideró que el fallecido cineasta “fue un grande de la cultura popular, muchos logran acercarse a ese lugar desde un genero, pero él lo logró en dos género, en el canto popular y en el cine”.

 

El artista 

Además de cantar en una veintena de discos, Leonardo Favio dirigió varias joyas del cine nacional, como “Crónica de un niño solo” (1964), “Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...” (1966), “Juan Moreira” (1973), “Nazareno Cruz y el lobo” (1975), “Gatica, el Mono” (1993) y “Perón, sinfonía del sentimiento” (1999).

 

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