El tenis tendrá en Pilar su primera exposición de raquetas y pelotas

Es parte de la colección del pilarense Alejandro Diorio. Habrá raquetas desde 1900, medallas, pelotas y demás accesorios. Además contará con un espacio dedicado a Guillermo Vilas.
domingo, 12 de junio de 2011 · 00:00

 

En 2008, Diorio le entregó una raqueta a Vilas. Fue el comienzo de una relación que se mantiene.

 

 

Los pilarenses amantes del tenis tendrán la oportunidad de hacer un recorrido por la historia de este deporte, encontrándose con accesorios de todas las épocas, gracias la exhibición de parte de la vasta colección de Alejandro Diorio. Tenista amateur, este vecino de Pilar montará una exposición el próximo sábado 25, en el Salón de Sesiones del Concejo Deliberante.

“Con mis hijos Carolina y Patricio planeamos hacer una gran muestra gratuita de tenis a nivel nacional, pero queremos que la primera vez sea aquí en Pilar”, indicó Diorio a El Diario. La exposición funcionará de 14 a 20, y la entrada será libre y gratuita.

Allí se van a exhibir raquetas desde el año 1900 a 1980, muchas de ellas de fabricación nacional, pero la mayoría importadas. Otro rincón estará dedicado a las pelotas de tenis, “mostrando cómo fueron cambiando hasta llegar a las fosforescentes de hoy. Tengo la suerte de tener casi todos los colores, como blancas, verdes o rosas”.

Por otra parte, uno de los stands será dedicado a trofeos y medallas (“tengo medallas del año 1900 y trofeos desde 1960”), e incluirá la proyección de videos en forma constante, en especial con imágenes antiguas.

Por supuesto, un espacio en la muestra estará reservado a Guillermo Vilas, con quien mantiene una relación cercana (ver aparte). Del mejor tenista argentino de la historia habrá indumentaria, zapatillas, raquetas, libros, revistas y más memorabilia relacionada con el ídolo. “Algunas cosas me las dio él –explicó-, y otras las fui consiguiendo. A medida que las conseguía, él me las iba autografiando. La mayoría de las cosas las fui coleccionando con los años, y ya tengo tres raquetas usadas por Vilas, quien me confirmó que habían sido suyas, y una Puma que me dio un amigo de Guillermo delante de él”.

Por esto, indicó que “me encantaría que esté Guillermo, voy a invitarlo pero aún no se puede confirmar si va a estar”. Además, están invitados Raúl Morganti, número 1 de Argentina en la década del ‘50, y Roberto Barros, jugador que a los 90 años sigue compitiendo.

La pasión por las raquetas de este hombre de 43 años empezó allá por 2005: el gusto de Alejandro Diorio por coleccionar raquetas de madera nació en forma casi casual, cuando el pilarense buscaba a sol y a sombra una Head Vilas, modelo que usaba cuando era casi un niño. Contactándose con casas de antigüedades, coleccionistas y vendedores por Internet, terminó acopiando modelos de todo tipo y momento histórico.

Diorio, que además edita la revista “Tenis en Pilar”, tiene una colección de entre 350 y 400 raquetas. “Fui focalizándome en buscar raquetas puntuales, de jugadores y antiguas. Por ejemplo, tengo todos los modelos de raquetas que usaron Björn Borg e Ilie Nastase –Adidas, difíciles de conseguir-. Los primeros que empezaron a sacar sus propias líneas fueron Vilas, Borg y Jimmy Connors”.

Entusiasmado, señala que “la idea es que éste sea el puntapié inicial de algo mucho más grande. Para arrancar, me gustaría ser profeta en mi tierra, por eso empiezo en Pilar”.

El evento estará auspiciado por la Municipalidad, “y esperamos que vengan chicos de las escuelitas de tenis, me gustaría que lleven a los alumnos porque lo que tengo es algo que ya no se ve. Los chicos no tienen oportunidad de verlo en otro lado”.

 

 

Con el ídolo
A principios de 2008, en el Vilas Club, Alejandro Diorio pudo conocer al dueño de casa, nada menos que el Gran Willy. El contacto surgió porque el pilarense consiguió raquetas codiciadas por Vilas, incluso una que usó el propio tenista.

Allí le entregó una “Copa París”, una raqueta argentina de la década del ’50 y una Dunlop “Blue Flash”, la segunda raqueta que el campeón usó en su vida. Además, Diorio le regaló una Dunlop “White Flash” de la década de 1940, y una raqueta estadounidense de la década de 1960, marca Davis. Desde ese momento, el contacto entre ambos sigue siendo fluido.

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