Soy Mano: Muy Grosso

por Víctor Koprivsek
sábado, 11 de junio de 2011 · 00:00

 

 “Y… en la batalla hay que saber que se pierde, que una pone el cuerpo y arriesga todo, lo importante es sentir el corazón latiendo fuerte mientras el aire que te acaricia el rostro te recuerda que estás viva y de regreso a CASA”.

Esa fue su respuesta, cuando le pregunté desde la distancia del celular:

-¿Cómo te fue con la venta de hoy?

Ella avanza con su bicicleta verde y porfiada, uniendo esquinas, ofreciendo comida casera, riquísima, de lunes a viernes, hecha con amor, para los mediodías de los pilarenses que esperan un plato tibio que les ayude a parar la bronca y seguir.

Las chicas de la AFIP, del kiosco de la calle Rivadavia, los amigos de El Diario y la casa de belleza que está a la vuelta, Vicky de inmobiliaria González, son sólo algunos de sus clientes que a diario reconocen esa visita a las apuradas, como una estela de cometa, que deja su paso raudo entre las doce y la una.

Imagino que no todos saben, que esa joven de apenas veintipico de años, de lunes a viernes se toma el tren a las 16.30 y vuelve recién a las 23 a su casa, porque estudia teatro en San Miguel, y como si fuera poco, los sábados día de descanso, lo destina a dar un taller en una biblioteca popular de San Atilio, José C. Paz, allí donde las calles son de tierra y ni hay teléfono fijo ni Internet.

Por eso creo en la juventud, me emocionan.

Al principio les cuesta comprometerse, pareciera que no les importa nada, sin embargo son capaces de volverse guerreros indestructibles cuando reconocen su trinchera y despiertan de esa especie de “No puedo”, que les impone el mundo.

Así fue como su respuesta profunda a una simple pregunta de amigos, inspiró esta columna, que en verdad es un reconocimiento casi humilde si no fuera porque la he visto marchar imponente al frente de caravanas con payasos y colores, entre bombos y murgas, justo allí, adonde nadie va, entre niñas y niños que nadie ve, sólo los ojos capaces de soñar utopías increíbles y milagros.

Ah, me olvidaba, se llama Ileana Grosso y es de La Pilarica.  

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