A la vez que ya piensa en una nueva novela, Piñeiro trabaja para llevar “Las grietas de Jara” al teatro.
por Fernando Vartorelli
Tal como lo hizo en su exitosa novela “Las viudas de los jueves” (Premio Clarín 2005), la escritora Claudia Piñeiro vuelve a elegir el country como escenario para una nueva historia policial. En “Betibú”, la autora de Del Viso posa su mirada en las relaciones entre los medios de comunicación y el poder, reflexionando así sobre el periodismo actual.
La trama narra las investigaciones de los crímenes en el country La Maravillosa de la mano de tres investigadores. Uno de ellos será la protagonista, Nurit Iscar (alias Betibú), una escritora que se mete en la piel de una periodista que pretende descubrir la verdad.
Sobre esta flamante obra, que fue presentada en la última edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2011, se centró el diálogo que Piñeiro mantuvo con El Diario.
“Tenía ganas de volver al humor, algo que estaba en mi primera novela ‘Tuya’ (2005) y que luego se fue perdiendo o haciéndose más ácido. En esta obra me río de mí misma, de cosas que tuvieron que ver con mi oficio de escritora, por eso es que a propósito, se trata de un policial que transcurre en un country. ‘Las viudas de los jueves’ era narrada desde el punto de vista de los que viven en un country, mientras que en ‘Betibú’ el planteo cambia, ya que está contada por aquellos que sólo ingresan allí a trabajar o de visita”, manifestó.
La autora nacida en Burzaco dijo que su nuevo libro (publicado por Editorial Alfaguara) reflexiona sobre el periodismo, en qué se convirtió actualmente y en los distintos modos de trabajar que se pueden encontrar en una redacción y que pueden chocar o alimentarse.
“A la protagonista, al igual que a mí, le gusta mucho leer los diarios. A propósito, creo que en el último tiempo el rol del lector de diarios pasó a ser mucho más activo, ya que tenés que leer varios para sacar tus propias conclusiones”, expresó.
Una ilusión que se cae
- Con “Betibú”, nuevamente el country es escenario de sus historias. ¿Considera que con el tiempo cambió la visión de lo que representa vivir en estos espacios cerrados?
- Me parece que se derribó una fantasía que principalmente se trató de establecer desde el mercado dedicado a la venta de estos lugares. Se cayó esa ilusión de que era un paraíso, un country es simplemente un lugar donde se puede vivir con determinados beneficios, pero también con otros problemas.
- Su novela fue publicada recientemente. ¿Cómo vive esta etapa?
- La edición de un libro implica diferentes etapas: yo disfruto mucho cuando escribo, en tanto que cuando sale la novela disfruto menos, ya que viene toda la parte de entrevistas y de hacer cosas que tal vez no son las que más me gusta hacer como escritora. Pero la realidad es que uno tiene que acompañar la salida de los libros, ya que si no desaparecen rápidamente y la gente no se entera. Tengo la suerte que mis novelas se leen y enseguida los lectores me transmiten sus comentarios, esa es una parte muy agradable de todo esto. Es lo más lindo, ya que considero que uno no escribe para uno, sino que lo hace porque es un acto de comunicación.
- ¿Y cómo se lleva con las críticas?
- Con el tiempo me fui fogueando. Si bien nunca tuve una crítica mala, cuando recién me largaba a escribir me sentía mal si alguien me marcaba algunas cosas, era como que todo lo que había hecho estaba mal. Ahora estoy más segura y comprendo que las críticas no dejan de ser también una opinión, entonces uno las valora de acuerdo a quien la firma.
En el cine y el teatro
Tras el estreno de “Las viudas de los jueves” (2009) en la pantalla grande, se gestaron nuevos proyectos para llevar al cine alguna de las novelas publicadas por Claudia Piñeiro.
En charla con El Diario, la escritora dijo que una directora norteamericana está barajando la posibilidad de filmar “Elena sabe”, en tanto que la productora argentina Haddok Films (la misma que hizo “Las viudas…”) está trabajando sobre “Las grietas de Jara”, para que la dirija Julia Solomonoff, responsable de “Hermanas” y “El último verano de la Boyita”.
No es el único proyecto que involucra a esta novela publicada en 2009, ya que la propia Piñeiro junto al director teatral Marcelo Moncarz y a la dramaturga Inés Cuesta está trabajando en una adaptación para llevarla a los escenarios.
