APUNTES DESDE LA OTRA VEREDA: Joe Dante, el mejor de todos

Por Hernán Deluca
miércoles, 23 de noviembre de 2011 · 00:00

 

Las pocas veces que fui a un festival de cine me aburrí muchísimo con lo que vi. Algo parecido me ocurre con cualquier película que provenga de una cinematografía desconocida. Y eso que me obligo a ver el cine que todos me dicen que debo ver, pero, es en vano, siempre me duermo.

Evidentemente, soy un espectador cerrado, un poco (bastante) limitado. Un integrante de la generación del VHS que pide a gritos no ser corrido ni un poquito del clasicismo.

Por eso, haber leído que en la reciente 26ta edición del Festival Internacional de Mar del Plata estuvo como invitado el director Joe Dante me provocó una extraña sensación, entre efusiva y melancólica. Dante es un realizador esencial, responsable de mi amor por un cine entretenido y perspicaz, alguien que me hizo viajar como pocos con esas fantasías que nada tienen que ver con la intelectualidad festivalera.

Discípulo de Roger Corman (el genio de la clase B, padre artístico de Ron Howard y James Cameron, entre otros), comenzó, como la gran mayoría, con interesantes filmes de bajo presupuesto como fueron “Piraña” (1978) y “Aullidos” (1981), hasta que se dio a conocer al mundo gracias a esa gran fábula en contra de los bancos y los negocios inmobiliarios llamada “Gremlins” (1984). ¿O pensaban que hablaba de animalitos extraños que no podían mojarse ni ponerlos ante un foco de luz? Producida por Spielberg, alguien que estaba en las antípodas de su estilo, “Gremlins” fue un éxito de taquilla a pesar de la violencia y ese espíritu anti navideño que tanto agradecimos. Imposible olvidarse de la escena en la que uno de estos bichitos explota en un microondas o esa otra en la que dan vuelta un cine mientras se proyecta la tierna “Blancanieves”.

Más tarde, llegó la segunda parte, con una mirada irónica y crítica sobre los medios de comunicación. Es decir, mucho más del políticamente incorrecto director, donde la anarquía heredada de los dibujos animados del gran Chuck M. Jones (Bugs Bunny, el Pato Lucas, etc.) se vislumbra en cada escena.

“Los Exploradores” (1985), mi película preferida dentro de la filmografía de Dante, es una historia que reflejó de manera asombrosa lo que pasaba por la cabeza soñadora de un chico de diez años. Al igual que el personaje interpretado por Ethan Hawke, yo también miraba hacia las estrellas con la esperanza de encontrar a alguien o algo que estuviera prestándole atención a mi barrio. La única diferencia es que a mí no se me ocurrió construir una nave con mis amigos para ver, realmente, qué o quién habita otros mundos. Mientras que en “E.T.” (1982) Spielberg parece encontrar a un ser supremo en el cielo, Dante nos dirá que los marcianos se nos parecen y mucho. A tal punto que, gracias a los satélites, se la pasan mirando la misma televisión que nosotros.

Con el tiempo, llegarán otras joyitas como “Viaje insólito” (1987), donde una pequeña nave recorre el mundo más fascinante de todos: el cuerpo humano. Y, dos años más tarde, pudimos ver esa genialidad del humor negro llamada “S.O.S. Vecinos al ataque”, con un Tom Hanks que se roba la película gracias a una oscuridad actoral que perdió hace rato.

En 1993 fue el turno de “Matinée”, tal vez, su film más personal. Un homenaje cinéfilo magistral que manifiesta el amor de Dante por el cine clase B de los años 50, (en el país sólo la vimos en VHS). Como siempre, lo hace a través de la mirada de un grupo de niños, inocentes pero nunca ingenuos. Una mirada que él supo retratar como nadie.

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