Artistas locales evocan la obra de Aníbal Troilo

Aldo Fiore, Héctor Bacci, Rael Da Rosa y Federico Rosso hablan del valioso aporte que hizo el recordado Pichuco a la música ciudadana.

19 de mayo de 2010 - 00:00

 

Sea como bandoneonista o compositor, los artistas locales coinciden en que Troilo es un referente del género.

 

 

Su inigualable estilo de tocar el bandoneón, la riqueza de su vasta obra, su talento como compositor y su grandeza humana. Son algunas de las tantas razones por las que, a 35 años de su adiós, la figura de Aníbal Troilo se mantiene vigente, como uno de los más grandes referentes del tango. Así lo recordaron los artistas pilarenses Aldo Fiore, Héctor Bacci, Rael Da Rosa y Federico Rosso, quienes a través de El Diario evocaron al eterno Pichuco.

“La mayoría de los bandoneonistas, sean profesionales o amateurs, tenemos a Troilo como referente, por su tranquilidad y por esa hermosa manera de poner las notas. Hubo muchos grandes instrumentistas, pero el ‘gordo’ tenía ese don de poner tres notas en lugar de 15, tocaba con una dulzura muy especial”, apuntó otro gran apasionado del fuelle, Aldo Fiore.

Al tiempo que se asume de escuela troileana, el músico local compartió una de las tantas anécdotas que recuerda de Troilo: “En las entrevistas él siempre contaba que era tanta la locura que tenía por el bandoneón, que siendo chico tocaba con la almohada en su casa”.

El guitarrista Héctor Bacci no dudó en sostener que tanto Troilo como Osvaldo Pugliese, representaron un nexo entre la Guardia Vieja y el tango moderno. Además, destacó que las duplas que armó con Cátulo Castillo y Homero Manzi generaron muchas de las obras más emblemáticas del género. “Si bien era un muy buen bandoneonista, me atrae más su faceta como compositor. Le aportó a la música un melodismo increíble, su obra es muy cantable. A mí como guitarrista me toca de cerca, ya que Troilo también supo tener formaciones que han propiciado el tema de la guitarra, como el cuarteto que tuvo con Roberto Grela”, dijo.

 

Un estilo único

Rael Da Rosa, un ferviente amante de la música ciudadana y uno de los impulsores del Pilar Tango Club, destacó que por sobre todo, Troilo era una persona buena y generosa, con un alma enorme. “Fue el inventor del tango canyengue, que se caracterizaba por su ritmo picadito. Era un artista con una gran sensibilidad, un verdadero creador”, manifestó. 

Sin olvidar el hecho que Astor Piazzolla dio sus primeros pasos de la mano de Pichuco, el pilarense hizo hincapié en los célebres cantores que salieron de las orquestas del ‘gordo’. “Una de sus tantas virtudes es que supo tener a grandes voces de género, como el Polaco Goyeneche, Edmundo Rivero, Raúl Berón, Floreal Ruiz y Alberto Marino”, entre otros.

El guitarrista Federico Rosso remarcó que Troilo es un referente indiscutido en el tango, sobre todo por implementar una nueva forma de orquestación. “Se trata de un artista que tuvo un estilo muy particular y supo transmitirlo a muchos, entre ellos a Piazzolla, quien fue arreglador de su orquesta. Cuentan que en ocasiones, ambos discernían, ya que Troilo le pedía que escriba en función del baile, mientras que Piazzolla lo hacía en función de la música, con una visión más moderna”, comentó.

El músico local añadió que Pichuco se caracterizaba por ser un artista muy completo y con una mirada muy particular del tango. “Para tener una idea acabada de la enorme riqueza musical que atesora su obra, recomiendo escuchar todo lo que grabó con Goyeneche, y también las obras que registró junto a Grela”, apuntó Rosso.

 

Los favoritos de su obra  

- Rael Da Rosa: “Che bandoneón”, “Sur” y “María”.

- Héctor Bacci: “Responso” y “La trampera”.

- Aldo Fiore: “Pablo”, “Quejas de bandoneón” y “Chique”

- Federico Rosso: “Responso” y “Madame Ivonne”.

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