Entre finales de la década de 1990 y principios de los 2000, el cerco empezó a cerrarse sobre la organización terrorista ETA, que durante años sembró el pánico en todo el territorio español a fuerza de atentados y secuestros. La película –uno de los estrenos de Netflix- relata la historia real de Amaia, una oficial de la Guardia Civil (interpretada por Susana Abaitua) que logró infiltrarse en las filas de los extremistas vascos con el objetivo de obtener información clave que permitiera dar con las armas y los cabecillas.




