Acostumbrados a los escándalos desde el inicio de su relación, Eugenia "la China" Suárez y Mauro Icardi siguen adelante con su vida, ajenos -al parecer- a los rumores que los vuelven a tener en el centro de la escena tras la aparición de una joven que asegura que el futbolista quiso besarla en el vip de un boliche, ante un descuido de la actriz.
Anoche, la China y Mauro estuvieron con su familia ensamblada en el club de rugby San Patricio, donde Rufina, la hija de Eugenia con Nicolás Cabré, juega al hockey. En esta ocasión fueron fotografiados en el bufet del lugar, a diferencia de lo ocurrido el pasado 13 de junio cuando se los vio en las gradas junto a Francesca e Isabella, las hijas del deportista y Wanda Nara. En dicha oportunidad también fueron de la partida Cabré y su esposa, Rocío Pardo.
El plan familiar transcurrió en paralelo al escándalo que se desató esta semana con la irrupción en los medios de Ekaterina Ojeda, una joven de 22 años que afirmó que Icardi le regaló varios elogios y quiso besarla ante un descuido de Eugenia, en el VIP del boliche Tequila. Testigos afirman que cuando la ex Casi Ángeles tomó conocimiento de la situación, habría intentado agredirla. Si bien esto fue desmentido por la joven, sí confirmó que se generó una tensa situación entre ambas por lo que decidió retirarse del lugar.
Hija de madre rusa y egresada del colegio Bede´s Grammar School de Pilar, Ekaterina vive en Benavidez y actualmente estudia Diseño Industrial en la UBA.