re su Este domingo, desde las 20.30, al Teatro Gran Pilar llegará Diego Capusotto con “El lado C”, propuesta con la que está girando por todo el país.
re su Este domingo, desde las 20.30, al Teatro Gran Pilar llegará Diego Capusotto con “El lado C”, propuesta con la que está girando por todo el país.
Acompañado por la periodista Nancy Giampaolo, Capusotto mantendrá una charla abierta en la que aparecerán anécdotas, alegrías, tristezas y eventos inesperados en torno a la trayectoria y la vida personal de una de las figuras más populares de nuestro humor en los últimos 30 años.
Además, la propuesta combina material audiovisual de algunos de sus personajes o sketches, junto a un posterior diálogo con el público.
En diálogo con Materia Prima (FM Plaza 92.1), el humorista adelantó el espectáculo y se refirió a su capacidad de observación, la llegada a las nuevas generaciones y al humor en tiempos de sensibilidades exacerbadas.
-¿Qué se puede adelantar sobre “El lado C”
-Es una especie de reportaje público, autorreferencial, donde cuento cuestiones personales hasta llegar al punto más convocante, que es el tema de los trabajos en los que yo participé. Entonces por eso también hay videos de los personajes o partes de los programas en los que participé. Como dijo un amigo, es una especie de “bio-comedia”, todo contado con mucho humor, con partes en la que no se sabe si lo que se cuenta es verdad o no… Se produce por momentos algún efecto teatral, la gente tiende a verlo como un espectáculo y se arma algo lindo.
-La obra gira por el interior y suele tener entradas agotadas…
-Creo que los programas en los que he participado son queridos para mucha gente. No estoy haciendo ahora el programa, quizás vendría más gente aún, a pesar de que la situación económica sea complicada. A lo mejor tiene que ver con eso, hay una especie de lugar de encuentro con mucha gente que seguía el programa, que lo disfrutaba y que ve a una de sus figuras ahí cerca y se moviliza. Quizás si estuviera todo el tiempo en los medios provocando algún tipo de controversia vendría más gente, pero no es lo que hago.
Popularidad
-¿Cómo analizás lo que pasa en las redes, que reproducen muchos de tus trabajos, sobre todo entre las nuevas generaciones?
-Estoy hace 30 años en la televisión y me doy cuenta de que hay chicos que ven el programa porque lo veían los padres. Chicos que tenían 15 años cuando recién salía Peter Capusotto o que ni habían nacido hoy lo pueden ver por las redes, que actualizan algo que no hacemos hace 7 u 8 años. Otros a lo mejor se enganchan con Cha Cha Cha.
Sobre esto, agregó: “Hoy está la posibilidad de que las nuevas generaciones hagan, no sean tan espectadores de las cosas. Que agarren una camarita y hagan algo que te pueda gustar o no. Entonces, están más enganchados en hacer que en mirar, pero hay algunos que se enganchan mucho y todavía tienen un acercamiento conmigo con respecto a los programas, que han ‘resucitado’ de alguna manera con las redes”.
-¿Compartís que digan que sos un adelantado por algunas situaciones de tus programas o personajes?
-Hay algunos escenarios de la realidad y lo político que se siguen repitiendo, es como una especie de eterno retorno y lo ves venir. Si tenés cierta sensibilidad y ves más allá de tu nariz, podés ver que ciertos escenarios pueden irse hacia algún lugar que además se reitera. Es como si hiciera un gran silencio histórico y después vuelve a suceder, incluso a veces en forma de tragedia, como suele pasar… También, uno se adelanta a ciertas cosas porque observa, es observador de la gente, investiga. No está encerrado en su casa escribiendo cosas que sólo le pasan a uno.
-¿Podrías hacer hoy en la TV abierta lo que hacías antes, hace unos años?
-Creo que sí, porque tenemos un conocimiento de la gente que no creo que nos diga absolutamente nada. Los sectores que siempre estuvieron un poco corridos de nuestra mirada, ya sea por diferencias ideológicas, seguirán pensando lo mismo. Y después hay algunos que se han puesto un poco sensibles, que no son los sectores más reaccionarios, pero no les pediría permiso para hacer lo que tengo ganas, con todo respeto, sobre todo porque vengo de una generación en donde sí había que callarse en muchos aspectos… A eso le tomo distancia, no acuerdo, si volviera a hacer el programa no estaría pensando en ver qué se puede cambiar porque a lo mejor a alguna mirada le incomoda lo que hacemos, no lo cambiaría. Por otro lado, creo que hasta nos reiríamos de esa situación.
-¿Hay algún personaje al que le tengas un particular cariño?
-Todos para mí forman parte de un concepto o una idea que nos movilizó, algunos han tenido una vida más limitada y otros han contado su historia de manera más amplia, como Violencia Rivas. Me gusta el enojo de Violencia Rivas y cuando lo veo me divierte mucho. Pero es como una especie de combo donde entra la idea del programa.