Ante un puñado de familiares e invitados especiales, abrió sus puertas Café Martínez en la esquina de Lorenzo López y San Martín, en el local que perteneciera a la histórica farmacia Del Globo.
Se instaló en Lorenzo López y San Martín, en la propiedad donde funcionó la farmacia "Del Globo". Fue conservada la fachada y gran parte de la arquitectura original. Hoy se realizó la presentación y mañana abre al público en general.
Ante un puñado de familiares e invitados especiales, abrió sus puertas Café Martínez en la esquina de Lorenzo López y San Martín, en el local que perteneciera a la histórica farmacia Del Globo.
De esta manera, el inmueble perteneciente a la familia Ferrá volvió a cobrar vida esta tarde, luego de permanecer tres años vacante. Atentos al valor histórico de la propiedad, Fernando y Carlos Casartelli, dueños de la franquicia, decidieron preservar la fachada y respetar al máximo el interior del local, que incluso conserva el antiguo mostrador de madera de la vieja botica.
El lugar cuenta con 11 empleados -la búsqueda laboral tuvo récord de aspirantes con 4.000 currículums recibidos- y abrirá sus puertas oficialmente el día de mañana, a partir de las 7:30. Está previsto que funcione de lunes a domingos hasta las 21:30.
"Estamos muy emocionados, muy contentos con lo que se creó. La verdad que estamos felices con el resultado", afirmó Fernando Casartelli en diálogo con El Diario. Y aunque reconoció que la puesta a punto del inmueble fue un "desafío" que demandó cuatro meses de obras, destacó que "el resultado está acorde".
Respetar la historia y el anclaje con la identidad de Pilar de la pintoresca edificación fue una premisa fundamental para los impulsores de la cafetería. "Y creo que quedó hermoso justamente por eso, porque pudimos mantener la historia, un poquito mezclada con lo nuevo", señaló el empresario.
En este sentido, el comercio conserva las arañas originales, así como el ya mencionado mostrador, la antigua puerta ubicada sobre la calle Lorenzo López y algunas mesas que pertenecieron a la farmacia. Como novedad, incorporó un patio interno que antes estaba cerrado al público. El mismo cuenta con un vitraux imponente que también formaba parte de la arquitectura original y fue recuperado por los nuevos desarrolladores.
Los enormes ventanales con vista a la Plaza 12 de octubre son sin dudas parte del gran valor arquitectónico del espacio, en cuya decoración predominan los materiales nobles como el hierro y la madera. La nota superlativa está dada por la luz natural que alcanza cada rincón del local.
El mayor guiño a la historia está dado en la pared principal de la cafetería, donde se exhiben imágenes en blanco y negro de la farmacia y de la Plaza 12 de Octubre y de la construcción de su mástil central.
Puesto a compartir las expectativas en torno a la apertura, Casartelli precisó que "queremos ser un punto de referencia. Que cuando decidan tomar un café, decidan comer una torta, decidan almorzar, que seamos un punto de referencia. Ya somos un punto importante en la plaza, pero que la gente pueda adoptarnos de esa forma".
"Aparte de que es un lugar muy agradable, tenemos productos propios, prácticamente todos son hechos por la marca. Desayunos, almuerzos, meriendas, tenemos el mejor café de Argentina, sin ninguna duda", remarcó.
A la hora de analizar la convocatoria récord que tuvo la búsqueda laboral llevada a cabo Café Martínez, Casartelli analizó que "por un lado nos pone contentos que mucha gente tenga mucho interés. Y por otro lado, es un llamado a atención quizás. Ojalá que todo mejore y que haya menos necesidad laboral. Pero bueno, hemos conseguido un gran equipo".
Fundado en Buenos Aires en 1933 por el inmigrante asturiano Atilano Martínez y su esposa Justa, Café Martínez se inició como un comercio dedicado al tostado y venta mayorista de café, en la calle Talcahuano 948.
En 1995, los nietos del matrimonio transformaron el negocio en una cadena de cafeterías gourmet y a partir del año 2000 comenzaron un proceso de expansión a través del desarrollo de franquicias, que hoy ya son más de 200. A su vez, lograron cruzar las fronteras de Argentina, llegando a Uruguay, Paraguay, España y Estados Unidos.
La del centro de Pilar es la segunda sucursal de la marca en el distrito, luego de la que funciona desde hace algunos años en Pueblo Caamaño (Panamericana Km. 46), gerenciada por otro grupo inversor.
La esquina donde se ubicará el nuevo local de Café Martínez es una de las más significativas del centro de Pilar tanto por su belleza arquitectónica como por la historia de los comercios que en ella cobraron vida.
Nacida como un almacén de ramos generales perteneciente a la familia Abdo, en 1931 fue adquirida por la familia Ferrá, que instaló allí su farmacia "Del Globo". Un comercio que quedó grabado en la memoria de los pilarenses, característico por su gran mostrador y sus vitrinas de madera que exhibían prolijamente los antiguos frascos de boticario.
