SOY MANO

Tres amigos

domingo, 1 de agosto de 2021 · 08:07


Por Chino Méndez 


Tres amigos nos escapamos para encontrarnos, después de un desencuentro no deseado. Agarramos la ruta un viernes a la tarde.
La idea inicial fue desprenderse un poco de los tristes términos que se han puesto de moda: distanciamiento, protocolo, cepa, covid.

El camino nos dibujó una postal, así, con el sol ocultándose despacio detrás de un horizonte casi rojo, casi fuego, yéndose.
¿Sabés adónde queda General Rivas? Nosotros tampoco lo sabíamos. Partido de Suipacha, casas bajas, construcciones de otro tiempo, vieja estación de tren, almacenes altos, una panadería. Eso era todo lo que nos habían contado.

¿Nuestro equipaje? Algo de ropa, libros, este anotador y, claro, alcohol.
Nos sorprendió la noche justo antes de llegar. La tarde ya había echado a dormir sobre los caminos rurales. Pensé entonces en todo lo atrás que, al menos momentáneamente, quedaron algunos revires y desencantos. Siempre es bello sentir que uno avanza con amigos al lado.

Ya en alojamiento “Yerba suelta” encontramos una casa sencilla y hermosa. Un hogar chispeante nos esperaba encendido. Cuando nos dispusimos a brindar con caña con ruda, el tren nos sorprendió anunciando su llegada al pueblo. Mirando la formación, sonreímos en silencio detrás de la ventana. Estoy seguro de que en nuestras miradas recobramos ciertas certidumbres, que luego cada uno abrazará para seguir de pie en el camino propio.

Mañana será cuestión de conocer el lugar. Pero esta noche entendimos que éste es el primero de los muchos viajes express que necesitamos hacer. Con el mismo desenfado de buscar el instante donde avivar el fuego y reconocernos en las palabras tácitas que articular los silencios que supimos conquistar.

Acá estamos, sin saber muy bien adónde, pero con la certeza de que, al margen de las latitudes, buscaremos obstinadamente, el espacio para no olvidarnos de quienes somos. Aunque, como vos, ya no seamos los mismos.


 

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