Soy mano

Vivir el día a día

domingo, 4 de julio de 2021 · 00:05

Por Víctor Koprivsek

Lo bueno de este mundo es una inmensidad. Ningún ser querido te quiere marchito. No le sirve a nadie que te machaques contra vos mismo. La culpa en estos casos no va. Estamos en una pandemia mundial que golpea en el centro mismo del esquema que conocemos como normalidad. Por eso cada día cuenta y es vida pura la que late mientras estemos juntos.

No dejes que la tristeza le gane a tu día. Que tus horas de lágrimas no colmen tu vaso. Es tan fugaz este paso, tan de estrella, que tu mano tendida vale mucho más que el dinero. Nunca un papel tuvo esa calidez.

Por eso te digo que, sin desaprovechar un milímetro de renglón, es hora de que aceptemos de una buena vez lo mucho que valemos para la familia, para los amigos, para quienes están pendientes.

No es momento de caer. Cada vez que respires cerca de tus afectos más amados no olvides decir las palabras claves, son tan fuertes como las vacunas y generan iguales o mejores anticuerpos: te amo, te extraño, estoy orgulloso de vos, tranquilo que todo va a pasar, es una bendición compartir un rato a tu lado, gracias por quererme, por cuidarme, por un plato de comida hecho con amor.

Así las cosas, che. El ruido no va a tapar tanto que agradecer, ni va a dejarte solo en el rincón de la culpa. Tampoco serás tu verdugo.

Aprovecho esta columna para avisar que el programa de radio de Autores Locales de Pilar, que sale todos los sábados por seis emisoras amigas y los domingos en una, ya se puede escuchar a través de la plataforma de Spotify desde la cuenta de Radio Palabras del Alma.

Por último y no menos importante, gracias a todas las personas que se tomaron el tiempo para denunciar en Instagram el hackeo de la cuenta @periodicoelapogeo.

Tal parece que, desde la plataforma, ya fue bloqueada. sino, volveremos a pedir ayuda.

Las últimas líneas de este Soy mano son para pedirles, POR FAVOR, que chequeen y refuercen la seguridad de sus perfiles en las redes sociales, tanto comerciales como personales.

El mundo está lleno de miserabilidades. Pero también de nuevos comienzos.

Sigamos siempre para adelante que la vida es eso: reír, llorar, soñar, disfrutar, tender una mano, caer y levantarse. La vida vale mucho como para andar renegando con giladas.
 

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