Libro local

Diez datos sobre la historia de Pilar que muchos desconocemos

Están relacionados con hechos, vecinos y lugares del distrito. Fueron incluidos en “Pilar, un libro de historias”, de Sergio Abrate y Alejandro Lafourcade, presentado esta semana.
domingo, 11 de abril de 2021 · 08:10

El pasado miércoles, con el Instituto Carlos Pellegrini como escenario, se presentó “Pilar, un libro de historias”, escrito por Sergio Abrate y Alejandro Lafourcade (director y periodista de El Diario), con abundante material sobre vecinos, hechos y lugares del distrito. A continuación, diez datos sobre Pilar y su gente que quizás no muchos vecinos saben y que se pueden encontrar en el libro recientemente lanzado. 

• La primera vez que un televisor se encendió en Pilar fue gracias a la capacidad de Oreste Foglia, vecino innovador en gran cantidad de cuestiones tecnológicas. El “Edison de la calle Ituzaingó” armó un aparato de TV y, ante un nutrido grupo de vecinos, hizo historia una tarde-noche de 1958. Entre los sorprendidos presentes se encontraba el propio intendente, Juan Cirilo Sanguinetti.

• En cualquier época y cualquiera sea el género, vender medio millón de discos es una cifra impresionante que asegura un paso a la posteridad. Ese hito fue logrado por Los Bárbaros, grupo formado en Pilar por los hermanos Vitale: en 1976 su simple “Adiós John, Paul, George y Ringo” fue el más vendido del año.

• El vasco Regino Osés fue uno de los vecinos más destacados del siglo XX: gracias a su empuje llegaron a Pilar la primera Secundaria Pública y la sede del Banco Nación. Sin embargo, también tuvo su pasado revolucionario: en su España natal fue un firme opositor al franquismo, destacándose en la lucha obrera con el seudónimo de Martillo.

• Fueron no más de 20 minutos, pero el terror envolvió a los vecinos de Pilar el 14 de enero de 1928, cuando un ciclón arrasó con casi todo lo que encontró a su paso. Un vecino de Presidente Derqui falleció, el distrito quedó aislado, gran cantidad de viviendas fueron destruidas y un tendal de aves muertas alfombraron la plaza céntrica. Un día de terror tras una “tormenta perfecta”.

• Cercano a los 90 años, Roberto Carlos Torres es una leyenda del atletismo de Pilar. En sus años de gloria, este exalumno del Instituto Pellegrini (allí comenzó en la disciplina) coleccionó varias hazañas. Ganó varias ediciones del Maratón de los Barrios (lo que le valió salir en El Gráfico), pero también triunfó en tres carreras ¡el mismo día! Mañana, tarde y noche… Un dotado que nunca dejó de hacer deportes.

• Lorenzo López fue héroe del Combate de Perdriel, durante las Primeras Invasiones Inglesas, cuando se desempeñaba como alcalde de Pilar. En su caballo, salvó de una muerte segura a Pueyrredón, por lo que fue condecorado. Además de benefactor de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, abrazó la causa de Mayo, aportó fondos para lo que sería la Biblioteca Nacional y 50 caballos y 100 cabezas de ganado para el naciente Regimiento de Granaderos de Caballo de San Martín. 

• El fenómeno de fe que encarnó Tibor Gordon en la década del 60 en Manzone, logró nuclear a 500 mil fervorosos fieles a lo largo de 15 años. Fallecido en 1985, su tumba sigue siendo la mejor conservada en el cementerio municipal. 

• El Instituto Carlos Pellegrini es una de las joyas arquitectónicas del país y símbolo de nuestra ciudad. Lo que no muchos saben es que el busto del ex presidente que le da nombre y se exhibe en su entrada, fue tallado por Lola Mora, la mejor escultora argentina de todos los tiempos, en su taller de Roma. En tanto que Lola Frexas, considerada la mejor acuarelista argentina, dio clases en el colegio durante 5 años. 

•  El fray Francisco de Paula y Castañeda no solo fue un díscolo representante de la iglesia sino también un personaje importante en el traslado del pueblo hacia su actual locación. A él acudieron los vecinos para mudarse del Pilar Viejo. A tal punto se encariñó con estas tierras que propuso cambiarle el nombre a nuestra ciudad por la de Nueva Buenos Aires. No lo logró por muy poco. 

• La Parroquia Nuestra Señora del Pilar tiene 200 años. Jamás se encontraron los planos de su construcción, la que empezó con barro (hasta 1840) y luego con cal. El órgano, de doble teclado marca Stuttgart) fue traído de Alemania y solo hay otros cuatro similares en todo el país. El Vía Crucis data de mediados del Siglo 19, es de origen francés y solo existe otro igual en la iglesia de San Damián, provincia de Forli (Italia), lugar de nacimiento de Silvio Braschi, presbítero que dejó huellas en Pilar.l


 

Comentarios