Soy Mano

Frazada corta (Parte II)

domingo, 3 de enero de 2021 · 08:12

Por Víctor Koprivsek 

¿Dónde están las frazadas que no se comparten?
-Es verano, che, no rompan los huevos. 
¿Dónde está la montaña de tela? ¿Quién la tiene?
- Vos no sabés nada. Desde siempre andan las tijeras sacándole un poquito al retazo. Más vale que falte y no que sobre.
Esto viene del Soy Mano anterior, con la firma de Graciela Nora y su invitación a que escribamos sobre el “síndrome de la frazada corta”.
Y ya que a mí me toca darle la bienvenida al 2021, lanzo aquí, pues, el camino a contramano. Para sanar y andar juntos el nuevo año poniéndole fecha de vencimiento a las frazadas cortas y las especulaciones largas. 
Y de paso también convocando a las ferreterías para que no vendan más esos tornillos con roscas de muchas vueltas que al final solo sostienen esas estanterías de morondangas llenas de frascos recontrapodridos y putrefactos repletos de gusanos que miran desde arriba y se nos cagan de risa en la cara.
Como para que este año sea todo nuevo y próspero, y que los sueños de tantas y tantos no sigan postergados.
Sobre todo esos proyectos nacidos en las intemperies y las ausencias no solo de frazadas, sino también de afectos.
Vencedores, al fin, de rencores y de mugre.
Dejar todo en la cancha para que nadie, ni de acá ni de allá, siga afilando tijeras con la piedra de la codicia.
Que en los 12 meses por delante gane el respeto al recorrido de la amistad, la familia, el trabajo, el compañerismo y la vida.
Vos y yo sabemos que si no fuera por el amor, este mundo ya estaría arrasado.
Siempre es mejor construir que destruir, esperar que atacar, unir retazos que retacear. Aunque quieran convencernos de lo contrario.
“Soy una hormiga, trabajando en el suelo del bosque. Solo veo a la hoja encima de mi cabeza. Esa hoja me protege del sol”, me contó al oído Floki.
Dios bendiga a nuestro bello y amado país. Feliz año y que sigamos así, llenando de huertas nuestros jardines.
 

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