Un mito imperecedero

A 35 años de su muerte, la tumba de Tibor Gordon sigue siendo la más visitada

Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del líder espiritual. Su bóveda es la más cuidada y siempre repleta de flores frescas en el cementerio de Pilar.
domingo, 5 de julio de 2020 · 08:13


Por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com


A unos 50 metros de la entrada lateral del cementerio de Pilar (la de la escultura de Cristo), exactamente frente a la bóveda del exintendente Tomás Márquez, se encuentra el lugar del último descanso de Tibor Gordon, uno de los líderes espirituales más fascinantes que tuvo la Argentina, del que mañana se cumplirán 35 años de su repentino fallecimiento.
Declarada sitio histórico por el Municipio, su bóveda es uno de los lugares más visitados del cementerio local, y también uno de los más cuidados. Es que los seguidores del “Hermano Tibor” siguen venerándolo y posan sobre la puerta los tres primeros dedos de la mano derecha, tal como lo hacía el sanador radicado en Manzone.
La muerte lo sorprendió el 6 de julio de 1985, mientras atendía a sus seguidores, debido a un ataque de hipertensión arterial. A partir de ese momento, el lugar tomó dimensiones de leyenda. Allí, su bóveda está intacta, como si el sanador hubiese fallecido hace pocos días...
En cuanto a la perfecta conservación del lugar, quienes trabajan en el cementerio desde hace varios años afirman que una mujer llega al camposanto todas las semanas, sin falta –en general los viernes-, para ocuparse del mantenimiento del sepulcro.
Según se cuenta en Lorenzo López y Zeballos, la dama llega cerca del mediodía y comienza sus tareas de limpieza; inclusive cuenta con la llave de la puerta e ingresa al lugar en el que reposa el féretro de Gordon, para ocuparse del mantenimiento en el interior del recinto. Además, se dice que deja pasar a los fieles que tienen la fortuna de estar allí en ese momento.
La centinela de la bóveda no sería de Pilar, sino que vendría desde Capital, y aparece en el cementerio más allá de las condiciones climáticas.
En lugar de desvanecerlo, su muerte no hizo más que fortalecer el mito. Será por eso que el lugar es uno de los puntos más atractivos nuestra necrópolis.

Carismático
Tibor Goldemberg llegó al país en 1944, y de inmediato supo cómo cautivar a las masas,  realizando espectaculares demostraciones de fuerza.
A Manzone arribó en 1954. La zona, casi desierta, pronto se convirtió en un lugar de peregrinación al que llegaban miles personas por día, algo nunca visto ni antes ni después.
Allí, reconvertido en líder espiritual fundó Arco Iris SRL, obra benéfica “para ayudar a los demás y para que los demás se ayuden entre sí”. Además, tenía varias actividades paralelas muy rentables, especialmente en el ámbito ganadero, lo que le permitió amasar una fortuna.
El Hermano Tibor siempre se cuidó de quedar implicado en el ejercicio ilegal de la medicina. “Cuando una persona anda mal físicamente, la mando al médico. Y si está mal espiritualmente, hago que vaya a la iglesia”, aseguraba. Entre sus devotos se encontraban Miguel Brindisi, Palito Ortega y Carlos Monzón.
Gordon atendía ataviado con un poncho que tenía los colores del Arco Iris, y en el lugar las mujeres agitaban espinas de trigo. En el lugar funcionaban un comedor comunitario, una proveeduría, se vendían lotes y hasta se habían constituido cuatro consorcios para edificar casas. Por supuesto, no faltaba la tienda de fotos y recuerdos.
Su tremenda influencia, en épocas en las que las comunicaciones sin límites y las redes sociales eran una utopía, explica que aún hoy, a 35 años de su muerte, Tibor siga siendo visitado en el cementerio de Pilar por aquellos que recibieron su guía.l

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Comentarios

18/10/2020 | 17:17
#0
TIBOR GORDON FUE Y ES MI PADRE ESPIRITUAL CUANDO LO CONOCI TENIA 10AÑOS HOY TENGO 70 AÑOS LOS CONOZCO MUY BIEN A TODA SU FLIA DE UN CORAZON SUBLIME GRACIAS TIBOR TE AMO PADRE MIO!!!!!UN BESO