Un año atrás, Sandra, Susana y Rosa, vecinas del barrio Nuestra Señora del Pilar, decidieron aunar esfuerzos para dar de comer a niños en situación de vulnerabilidad social y así fue que nació el comedor La Cascada.
Sin embargo, hace más de tres meses, cuando debieron cerrar sus puertas por el aislamiento social dispuesto a raíz de la pandemia de coronavirus, comenzaron a cocinar tres veces a la semana y la cantidad de familias que se acerca se multiplica con el correr de los días.
Por esta razón es que más que nunca necesitan de la ayuda de la comunidad porque ya casi no dan abasto para poder brindar un plato de comida caliente a las casi 300 personas que llegan al comedor.
En diálogo con el programa “Código Plaza” (FM Plaza 92.1 Mhz), Sandra, una de las coordinadoras del comedor, contó que “estamos trabajando lunes, miércoles y viernes”. A las 8.30 empiezan a cocinar y de 12.30 a 13.30 entregan las viandas.
“Vienen las mamás, respetando todo el protocolo, distanciamiento, barbijos, estamos dando casi 300 porciones por día”, explicó la mujer. Además de darles a las familias del barrio, también ayudan a personas que están en situación de calle, a quienes también les entregan otros productos como yerba y azúcar “para que se tomen sus mates”.
Aunque cuentan con ayuda del Municipio y de vecinos que aportan donaciones, al ser cada vez más la gente que se acerca, también es mayor el aporte que necesitan.


