El aislamiento social, preventivo y obligatorio que está atravesando el país, y puntualmente CABA y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), no solo es un desafío para las familias sino también para las ONG que debieron adaptarse y encontrar nuevas formas de ayudar, respetando el distanciamiento.
En el distrito, son numerosas las organizaciones que se dedican a ayudar a los sectores más vulnerables y, entre ellas, se encuentra Manos en Acción, fundada en 2010 por Fifi Palou que desde entonces colabora con cientos de familias de Manzanares y Fátima y que hoy necesita de la ayuda de voluntarios y de particulares o empresas privadas que tengan la capacidad de colaborar con donaciones tanto monetarias como de alimentos.
“Hasta hace poco, como todo el mundo, trabajábamos normalmente en los tres sitios que tenemos, entre ellos dos casas muy grandes que estaban abiertas desde las 8 de la mañana en las que los chicos recibían apoyo escolar, además de brindar desayuno, almuerzo y cena llegando a las 800 raciones diarias”, contó, en diálogo con El Diario, Fifi Palou.
Sin embargo, una vez decretada la cuarentena debieron cerrar los tres establecimientos y encontrar una nueva manera de colaborar, respetando las medidas de seguridad e higiene correspondientes, y es así que comenzaron primero a entregar viandas y luego a repartir bolsones de comida, que en la última semana recibieron más de 500 familias.
“Esto es lo opuesto a lo que estábamos haciendo, es lo que se puede, pero es lo que antes no queríamos que era hacer asistencialismo. El bolsón es algo muy frío, ‘tomá, llevatelo y cocinalo en tu casa’”, manifestó Palou, que reconoció que ante la situación que atraviesa el país, no les quedó otra que readaptarse.
Pero, además, otro inconveniente con el que se encontró la ONG local es que uno de los mayores sponsors que tenían, que aportaba el 50% de los ingresos con los que contaban, retiró, al menos de manera momentánea, sus aportes y “ahora triplicamos el número de familias y necesidades y los ingresos son menores”.
Es por esto que decidieron impulsar distintas campañas en pos de poder seguir colaborando no solo con las 300 familias -más de 1.200 personas- con las que ayudaban sino también con todas aquellas que se sumaron durante las últimas semanas.
En este contexto, Palou manifestó que “seguimos funcionando con cientos de familias, más las que se acercan por minuto, que eran familias que antes de la cuarentena laburaban. Es muy triste y muy duro lo que está pasando y nos toca ser lo más equitativos posible”.
Asimismo, la fundadora de Manos destacó que tanto la pediatra como las asistentes sociales y psicólogas que trabajaban antes de la cuarentena, siguen atendiendo y “las familias están desesperadas, no saben cómo contener a tantos”.
“Estamos siendo creativos y poniéndole mucha garra, mucho amor y mucha onda para seguir laburando, pero se nos vienen momentos más difíciles”, admitió Palou.



