Cambio de hábito

Por el coronavirus, Claudia Piñeiro presenta su novela por Instagram

Lo hizo desde el living de su casa. Contó la trama y las características de los personajes que forman parte de “Catedrales”. Hoy seguirá haciéndolo desde su cuenta.
domingo, 15 de marzo de 2020 · 00:00

Ante la restricción de realizar actividades culturales en lugares públicos por el avance del coronavirus, la escritora Claudia Piñeiro inauguró ayer una modalidad alternativa de difusión, al presentar por Instagram su nueva novela, “Catedrales”.
“El coronavirus cambia nuestros hábitos. Probablemente no podamos presentar ‘Catedrales’ en la Feria o en alguna librería. Así que propongo un modo alternativo, hasta que pase el temblor. Presentación virtual y por entregas de ‘Catedrales’”, expresó la escritora radicada en Del Viso.
Desde el living de su casa y con un cuadro de fondo en el que Guillermina Grinbaum retrató a una joven con un pañuelo verde en el cuello y su mano derecha levantada en puño, la escritora realizó a través de cuatro videos la presentación general de la novela.
Los protagonistas de esta historia coral, construida en torno a un crimen que desencadena conflictos irreparables en una familia, son “Lía, hermana de Ana, la chica muerta, y Carmen, la otra hermana, quienes se pelearon terriblemente a partir de la muerte de Ana”, cuenta Piñeiro en Instagram (su cuenta es @claudiapineiroescritora).
Lía se declaró atea luego de la muerte de Ana, y se fue a vivir a Santiago de Compostela, y nunca más se habló con su hermana Carmen, que “se convierte en una fanática religiosa”. A partir de esta situación las hermanas se separan, dejan de hablarse y el único contacto entre ellas es su padre, Alfredo, explica Piñeiro.
Otros personajes de “Catedrales” son “Mateo, hijo de Carmen y Julián su marido; Elmer el forense que trabajó en este caso hace 30 años y que vuelve ahora porque se lo pide su padre; y Marcela, la mejor amiga de Ana, la única que sabe la verdad y a la que nadie escucha”, relata.
Marcela “tuvo un accidente el día que Ana murió y tiene un problema con la memoria corta, entonces nadie da crédito de lo que cuenta que le pasó a su amiga. Treinta años después hay un padre que sigue buscando la verdad, como muchos padres”, señala la autora de la novela editada por Alfaguara.
Piñeiro se despide anticipando que hoy leerá los párrafos de Lía, y deja a sus seguidores la primera dedicatoria: “A los que construyen su propia catedral sin Dios”. 

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