ENTREVISTA – FELIPE PIGNA

“El pasado es un patrimonio que nunca debe descuidarse”

El historiador habló sobre la importancia del Tratado, como una de las primeras manifestaciones para terminar con el centralismo y sentar las bases del federalismo. Hoy dará una charla en el microestadio.
domingo, 23 de febrero de 2020 · 00:00

El hecho histórico más importante ocurrido en territorio pilarense, pieza fundamental para la construcción de la identidad local que le dio al distrito su denominación “cuna del federalismo”, cumple hoy 200 años. 
A propósito del aniversario de la firma del Tratado del Pilar, el profesor de Historia y escritor Felipe Pigna, dará hoy una charla en el microestadio municipal acerca del pacto firmado el 23 de febrero de 1820 entre los gobernadores de Santa Fe -Estanislao López-, de Entre Ríos -Francisco Ramírez- y de Buenos Aires -Manuel de Sarratea-, para una organización federal de las Provincias Unidas.
En esta entrevista el historiador de 60 años anticipó que en la charla que tendrá lugar hoy a las 20 “vamos a hablar un poco del contexto, de cómo se llegó al Tratado del Pilar”.
Sobre este punto, recordó que “el país que estaba en manos del Directorio, que era un instrumento de dominación, tremendamente impopular, impuesto por Posadas y por Alvear y las provincias se van moviendo en contra del monopolio de la aduana, que era mucho más que un elemento recaudador”. 

-¿Se usaba como un instrumento político?
- Absolutamente. Y (el proceso) termina con la batalla de Cepeda donde los caudillos López y Ramírez derrotan al Directorio y logran imponer por lo menos temporalmente algunas condiciones que Buenos Aires no va a cumplir. El Tratado del Pilar tiene la importancia de ser uno de los pactos preexistentes. Si bien no se cumple, es una expresión de lo que debería ser el federalismo. Que Buenos Aires deje de tener esa preponderancia, que se acepten los reclamos de las provincias, que se tenga en cuenta una mejor distribución del presupuesto, tender a que las rentas de aduanas sean coparticipables, cosas que van a tardar mucho tiempo en concretarse. Pero es un hecho muy importante donde quedan expresadas las ideas del federalismo muy claramente. 

-Una de las críticas que se le hace al Tratado del Pilar es que selló un federalismo acotado, que duró pocos años.
- También es muy criticable lo que sucedió en el Tratado en torno a la figura de Artigas. Se lo deja afuera y se lo consulta cuando ya está firmado. Y el enfrentamiento entre éste y los caudillos termina en el exilio paraguayo de Artigas, perdiendo nosotros a una de las figuras más importantes de nuestro federalismo. Lo que se está conmemorando es un primer planteo muy fuerte del interior puesto sobre el papel, más allá de que se haya cumplido o no, donde se expresaba la voluntad de un modelo federal que luego va a volver con Dorrego. Lamentablemente durante muy poco tiempo, apenas un año, ese breve gobierno que intenta recomponer los vínculos con las provincias y que termina con su fusilamiento.  

-¿Podemos seguir sintiendo orgullo los pilarenses por ser la cuna del federalismo?
- Por supuesto, la historia es así. Que uno critique algo no quiere decir que lo invalide, por eso es tan interesante ser equilibrado a la hora de analizar. Sería ridículo decir que fue una maravilla, tuvo cosas buenas y malas como la mayoría de las cosas que hacen los seres humanos. 

-¿Qué se haya firmado en Pilar fue de alguna manera azaroso?
- Es por una situación geográfica, como un límite. Estamos hablando de épocas donde esas zonas eran prácticamente el límite de la Provincia. Pensando en Santa Fe, pensando en el Litoral. Era hasta dónde se animaba el Directorio a avanzar. Pero es bueno que se haya hecho ahí. 

Cuidado 
“El pasado es un patrimonio que no debe descuidarse y cuando se lo hace es por algo, hay una intencionalidad”, afirma, categórico, el hombre que consagra su vida profesional a la divulgación histórica, revelando aspectos desconocidos de próceres y sucesos a través de sus libros, con los que logró acercar al público masivo a la historia. 
En este marco, objetó la decisión del “anterior régimen que terminó en diciembre” -en referencia al gobierno del expresidente Mauricio Macri- de reemplazar por animales las figuras de los próceres de los billetes. “Fue con la idea de que olvidemos”, consideró. 
“Hay una intencionalidad –continuó- sacaron la Plaza de la Memoria de Tecnópolis, el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada convirtiéndolo en un call center, descuidaron los museos, las fechas patrias pasaban intrascendentes, pasó inadvertido el bicentenario de la independencia en 2016. No creo en los descuidos”. 


-¿Cuáles son los países que más cuidan y divulgan su historia? 
- Hay países muy cuidadosos, como los europeos. México cuida mucho su historia, tiene un aparato académico muy fuerte, la universidad es casi un Estado dentro del Estado, es impresionante, son hectáreas, edificios, institutos.  Francia es quizás uno de los países que más le importa la historia. Cuba tiene una cuestión muy interesante, está la oficina del historiador que se encarga de la preservación de La Habana vieja. Alemania cuida mucho su historia y está muy atento a que nadie reivindique el holocausto. 

-Cuando escribís para los chicos ¿Cuál es la búsqueda? 
- Es divertirse, pasarla bien escribiendo, que es una garantía de que los chicos la van a pasar bien. Con muchísima responsabilidad porque estás trabajando con un público tremendamente exigente e inteligente que hace preguntas maravillosas cuando voy a las escuelas. Les importa, les gusta y eso tiene que ver con la metodología. Es muy interesante ver cuando le contás las cosas bien a los chicos, los hacés participar, no los subestimás, los chicos responden y les súper interesa.

 

“Sería ridículo decir que el Tratado del Pilar fue una maravilla, tuvo cosas buenas y malas como la mayoría de las cosas que hacen los seres humanos”. 

“El pasado es un patrimonio que no debe descuidarse y cuando se lo hace es por algo, hay una intencionalidad”

 

Lo que viene
Gardel, el tango y un nuevo libro

Recién llegado de España, Felipe Pigna se encuentra abocado a la finalización de un nuevo libro, sobre la vida de Carlos Gardel. Precisamente se trasladó a Madrid y a Barcelona siguiendo la trayectoria del zorzal criollo en dichas ciudades, donde cosechó importante reconocimiento. 
“Está bueno que volvamos a hablar de él, es una persona muy importante para la cultura argentina, que cambió la forma de cantar el tango”. Así, aclaró que “si bien el tango ya tenía letra, cobra un sentido muy distinto a partir de que lo cantan Gardel, que inaugura el tango canción en su estructura, en su temática, y después lo llevó por todo el mundo haciéndonos conocer en todas partes”. 
En cuanto al género musical del 2x4 “uno puede ver reflejada cierta lógica del rock en la forma de expresar lo que le pasa a la gente, el sentimiento, lo social. El tango social del 30 queda como reflejo de la década infame, de lo que le pasaba a la gente, ‘Cambalache’, ‘Gira Gira’, hay unos tangos sociales maravillosos”.
“Cuando hablamos de música popular académicamente se suele pensar en algo ligero, liviano, costumbrista, pero la verdad que el tango es una música popular de una profundidad poética tremenda, menciona incluso a cuestiones filosóficas, operísticas, referencias a la literatura. Por eso fascina tanto en el mundo”, concluyó el historiador. 

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