Testigos de un clásico del cine

El verano de “Camila”, la película que hace 35 años revolucionó Pilar

En 1984, María Luisa Bemberg, Susú Pecoraro e Imanol Arias llegaron para rodar varias escenas. La iglesia local fue el escenario elegido. Un puñado de semanas que aún se recuerdan.
domingo, 8 de diciembre de 2019 · 00:00

Sets de filmación que se levantaban a la hora de la misa. Cazadores de autógrafos al acecho. Feligreses que se mostraron en contra del proyecto. Cabezas de utilería colgadas en las rejas de la Iglesia. Imanol Arias, Susú Pecoraro y Héctor Alterio como visitantes ilustres.
Todo eso y más se vivió en el verano de 1984, cuando los pilarenses fueros testigos directos de la filmación de “Camila”, película que marcó una época y se convirtió en un clásico de nuestro cine, hace ya 35 años.
Para ese entonces, María Luisa Bemberg ya era una cineasta que prometía pisar fuerte en la escena nacional, y con “Camila” lo cumplió con creces: la directora abordó la historia de Camila O‘Gorman, una joven de la aristocracia, y el cura Ladislao Gutiérrez, con quien vivió una historia de amor prohibido cuyo final sigue conmoviendo, más de 150 años del hecho.
Al momento de buscar las locaciones para una trama que se desarrolla a mediados del siglo XIX, varias fueron las ciudades visitadas y estudiadas, aunque solo un puñado se quedaron con el privilegio de servir como escenario: Pilar fue una de ellas, gracias a las características de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, templo que hoy es monumento histórico nacional.
Las otras fueron Carmen de Areco y Chascomús, e incluso algunas escenas fueron rodadas en Colonia del Sacramento, Uruguay.

Testigos
Comenzaba 1984 y el calor no daba tregua. El país había recuperado la democracia apenas unas semanas atrás y Luis Lagomarsino daba sus primeros pasos como intendente. A metros de la Parroquia ya existía El Colonial, y aún funcionaban el bar La Alhambra, con sus parroquianos de siempre, y el supermercado Max, nexo entre el pueblo de antaño y el desarrollo que se venía.
En ese contexto desembarcaron actores, técnicos, equipos, vehículos y el resto de la troupe. Los vecinos se acercaban durante todo el día para vivir la experiencia de cerca.
Uno de los más entusiastas testigos fue Armando Mathías D´Auría, peluquero apasionado del séptimo arte. Hace unos años, Armando recordaba que “durante el día, la iglesia era desordenada por completo, más aún con la presencia del equipo de filmación. Pero, llegada la hora de la misa diaria vespertina, volvía a ser la misma de siempre. Lo único que quedaba expuesto en el templo era el púlpito utilizado por el padre Ladislao Gutiérrez (Imanol Arias)”.
Los lugares elegidos y que pueden reconocerse en la película son el atrio, el confesionario, el púlpito, el altar y hasta la torre del campanario. También se filmaron escenas en el patio lateral del templo, sobre la calle Belgrano: en sus rejas aparece incrustada la cabeza del librero, luego de su decapitación.

Laureles
“Camila” se estrenó el 17 de mayo de 1984 y fue un éxito inmediato, convirtiéndose en una referencia del cine nacional y un símbolo de las historias de amor prohibido.
La producción hispano argentina incluso fue nominada a los premios Oscar 1985 como “Mejor película extranjera”, aunque no pudo quedarse con la estatuilla. En cambio, Susú Pecoraro cosechó por su papel de Camila O’Gorman dos premios internacionales.
A 35 años de su estreno, más allá de los premios y laureles cosechados, “Camila” sigue siendo un clásico y, sobre todo, un recuerdo fresco para los pilarenses “+40”. Si todavía es habitual que, en cualquier ámbito en el que se nombre al film, siempre aparezca algún vecino para exclamar con orgullo que “esa película se filmó en Pilar”. 


El dato
Los lugares elegidos fueron el atrio, el confesionario, el púlpito, el altar, la torre del campanario y el patio lateral del templo.
 

Comentarios