La historia de Milena Cácerez, una beba de 8 meses que vive en Villa Rosa, llegó a los medios locales a principios de julio, luego de que su mamá, Silvana, decidiera empezar a vender locro para juntar dinero y así poder operar a la niña, que nació con una malformación congénita.
Finalmente, tras idas y vueltas con IOMA, obra social de la pequeña, en la mañana de ayer fue sometida a una intervención en uno de sus riñones. La intervención le permitirá tener una mejor calidad de vida.
La cirugía, que duró dos horas, se realizó en el Hospital Austral y, por fortuna, Milena evoluciona favorablemente, aunque deberá permanecer internada al menos un par de días más.
Sus padres, aliviados, hablaron con El Diario y no pudieron ocultar su emoción. Y no es para menos, después de una intensa lucha con IOMA, y de ver sufrir a su hija, que padeció numerosas infecciones en sus ocho meses de vida, pudieron ponerle fin a tanto dolor.
Pero, sin dudas, fue la gran ayuda de la gente la que hizo que esta historia pueda tener un final feliz. Es que fueron los mismos vecinos quienes acompañaron a la familia Cácerez, no solo aportando dinero, sino también, y fundamentalmente, dándoles fuerzas para continuar con su lucha.
“No tenemos palabras para agradecer cómo nos ayudaron y acompañaron. Gracias a ellos, y a la difusión de los medios, pudimos lograrlo. Estamos muy aliviados, aunque ahora va a seguir internada para ver cómo evoluciona”, explicó su mamá, Silvana Bordón.


